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Ruta seguida en este Interrail por Alemania, Dinamarca y Suiza
Colonia - Coblenza - Copenhague - Elsinor - Hillerod - Roskilde - Berlín - Potsdam - Crucero Rin - Friburgo - Estrasburgo - Selva Negra - Cataratas del Rin - Schaffhausen - Stein am Rhein - Constanza - Zurich - Basilea - Interlaken - Lucerna - Zermatt - Brig - Berna - Ginebra - Heidelberg - Munich - Dachau - Fussen - Nuremberg - Rotemburgo (ODT) - Wurzburgo - Jungfrau y Lauterbrunnen - Brienz - Ginebra |
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Prescindible |
 Merece la pena |
  Muy recomendable |
   Maravilla |
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Ciudad situada en Baviera a dos horas y media en tren de Munich. Como éramos 7 personas teníamos reservado alojamiento en un albergue de la juventud que está situado en las dependencias del antiguo castillo.
Hay varias rutas turísticas increíbles por Alemania, en las que Baviera supone la mayoría del trayecto. La ruta de los Alpes, la ruta Romántica o la ruta de los Castillos. Es imposible hacer las rutas enteras en tan poco tiempo, así que fuimos visitando a lo largo del interrail las ciudades y lugares de mayor interés de cada ruta.
Una de estas ciudades es Nuremberg. Muy marcada por las secuelas del nazismo, la ciudad trata de recomponerse del pasado y hoy en día es una ciudad encantadora y de las más bonitas y acogedoras que hemos visitado.
Durante el siglo XI era solamente una fortaleza y durante el XIII constituía una ciudad libre imperial. En el XVI era una ciudad muy próspera gracias a comerciantes, artesanos y artistas como el pintor Durero, el escultor Adam Kraft o los cantores de Nuremberg que hicieron de esta ciudad un foco importante del Renacimiento. En 1524 se impuso la Reforma. La ciudad era objeto de halagos por los escritores románticos y era símbolo del éxito alemán. En los siglos XVII y XVIII hubo un declive en el comercio que hizo entrar en decadencia a la ciudad, todo agravado por la guerra de los Treinta Años. En 1806 se integra en la Confederación del Rin, perdiendo su independencia y pasando a formar parte de Baviera. Durante este siglo se enriquecería de nuevo considerablemente. Por toda su historia y prosperidad los nazis la eligieron para celebrar los congresos anuales. Prácticamente destruida durante la Segunda Guerra Mundial, se reconstruyó respetando el aspecto de sus barrios históricos empleando los materiales antiguos, no nuevos.
En 1945 los aliados eligieron la ciudad como sede del tribunal más importante de la historia, el proceso de Nuremberg, en el cual se juzgaron los crímenes de varios dirigentes nazis y se creó el término "crímenes contra la humanidad". Tuvo una gran repercusión y sirvió de ejemplo para el futuro. En 20 años Nuremberg estaba reconstruída y era la segunda ciudad de Baviera en cuanto a industria y economía tras Munich. |
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El casco antiguo    está rodeado por murallas medievales y dividido por el precioso río Pegnitz. Se respira un ambiente de vitalidad y alegría, de animación por todos los rincones.
La plaza de Hauptmarkt es el corazón de la ciudad y está rodeada de bellos edificios. Uno de ellos es la Iglesia de Nuestra Señora   . Del siglo XV y estilo gótico flamígero, destaca su fachada piramidal con pináculos. En la misma hay un reloj enorme del siglo XVI. En su interior obras escultóricas bellísimas de Adam Kraft.
Otro es la Bella Fuente   , obra soberbia que relata mediante figuras doradas las grandes historias y leyendas antiguas como Moisés, César, Alejandro Magno, Carlomagno, el Rey Arturo, etc. |
También delimitando la plaza está el ayuntamiento  , enorme edificio del XIV transformado en el XVIII y que nos recuerda a los palacios italianos.
Enfrente del ayuntamiento nos encontramos con la iglesia de San Sebaldo  , la más antigua de Nuremberg, del siglo XIII.
Arriba del centro histórico entramos en el castillo imperial   . Todos los emperadores de Alemania residieron en él hasta el siglo XVI. |
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Su construcción abarca desde el XII al XVI y es un auténtico complejo medieval con torre, palacio, capilla, etc. Visitamos su interior y subimos a la torre del homenaje para apreciar sus increíbles vistas    sobre el casco antiguo medieval. En el patio hay un pozo de 50 m. de profundidad. |
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Después paseamos por otra zona del centro, desde la puerta noroeste de la ciudad a través de un barrio encantador y magníficas casas medievales, como la de Alberto Durero, donde residió durante 20 años hasta 1528, cuando murió. Seguimos descendiendo por este barrio hasta el río.
El río Pegnitz está cruzado por puentes    encantadores y románticos que cruzamos admirados por su atmósfera poética. |
En la orilla sur hay otra plaza muy bonita, llamada San Lorenzo   . Ahí contemplamos la casa más antigua de toda la ciudad   del siglo XIII y preciosa fachada. También domina la plaza la iglesia de San Lorenzo   , construida del XIII al XV, es la más espectacular de Nuremberg. En su interior hay un coro    formidable con dos obras maestras: una corona de madera esculpida en el XVI suspendida del techo, y el impresionante tabernáculo del siglo XV, obra de Adam Kraft y con 20 m. de altura. El escultor aparece sujetando toda la obra sobre sus hombros. |
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Seguimos andando hasta llegar al Handwerkerhof   , un pequeño mercado instalado en un barrio reservado a los artesanos desde la Edad Media. Auténtico y tradicional, se puede ver a los artesanos trabajando en sus diminutas casas o tomar un aperitivo y una copa. Aquí ya hemos llegado al final del casco histórico. |
| Visita obligada en Nuremberg es la zona reservada para el nazismo, a la que se va en autobús. En la ciudad se celebraban grandes desfiles y ceremonias nacionalsocialistas. Hitler tuvo grandes proyectos arquitectónicos, muchos inacabados, destinados a convertir Nuremberg en la ciudad de los Congresos del partido. |
Hay varios puntos de interés histórico    : la sede de los congresos del partido nazi, los campos del Zepellin, el palacio de Congresos, el estadio o la Gran Avenida. Impresionan la dimensiones del lugar y es fácil imaginar los terribles pero espectaculares desfiles nazis. Se conserva la tribuna desde donde Hitler presenciaba el desfile y se dirigía a sus partidarios. Exposición permanente muy interesante   en la tribuna Zepellin sobre el nacionalsocialismo. |
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Hay algún museo de interés como el museo nacional germánico o el museo del juguete que no visitamos.
Plácidos paseos, tranquilas terrazas y restaurantes de calidad completan esta maravillosa ciudad. Comimos muy bien, como en todas las ciudades bávaras. Necesitaréis un día y medio de visita. Además es un buen punto de partida para las cercanas Rotemburgo o Wurzburgo (y viceversa).
Una de las curiosidades de Alemania es que son bastante silenciosos. Así que imaginad en un tren lleno de alemanes a 7 españoles hablando altísimo, especialmente alguno de mis amigos. Daba un poco vergüenza porque éramos conscientes del follón que armábamo,s aunque al rato volvíamos a subir el tono de la conversación sin darnos cuenta. Esto fue una constante en todos los trenes que tomamos los siete y supongo que los pobres viajeros acabaron hartos de nosotros. Al menos en algún tren nos acompañaban italianos, que todavía gritan más. |
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