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Ruta seguida en este Interrail por Alemania, Dinamarca y Suiza

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WURZBURGO
Prescindible Merece la pena Muy recomendable Maravilla
 
 
 
Mientras nuestro amigos volvían de Nuremberg al aeropuerto de Munich, nosotros nos dirigíamos a nuestra última ciudad de Baviera y Alemania, Wurzburgo. A 1 h. en tren de Nuremberg, la ciudad está dentro de la ruta romántica y Goethe la consideraba una de la más hermosas de Alemania. A lo largo de su historia ha inspirado a muchos románticos.

En el 741 fue sede de un obispado fundado por el Papa Bonifacio. El poder del obispado se fue extendiendo y debido a ello Barbarroja en 1168 dio el título de ducado de Franconia a la región. La ciudad adquirió importancia hasta que durante la guerra de los Treinta Años permaneció católica (lógico viendo el poder de los obispos) y por ello fue saqueada en 1558. En 1582 se fundó la universidad. Los suecos la ocuparon en 1631, tras lo cual la ciudad alcanzó gran prosperidad durante el XVII y XVIII. En 1803 la ciudad pasó a formar parte de Baviera. Wilhelm Röntgen descubrió en su universidad los rayos X en 1895. Durante la Segunda Guerra Mundial fue prácticamente destruída en 1945, por ejemplo la catedral.

En Wurzburgo el río Main separa la ciudad antigua de la espléndida fortaleza de Marienberg, que lo domina desde lo alto.
El recorrido lo hacemos según el mapa que conseguimos en la oficina de turismo y que nos fue llevando por los lugares de interés. La ciudad es un hermoso conjunto arquitectónico barroco.
La plaza del Mercado es animada y bulliciosa. Está rodeada de bellos edificios como la iglesia gótica de Santa María (siglo XIV) y la Falkenhaus, una casa de 1751 de fachada amarilla y recargada de estuco. En el centro hay un mercadillo.
plaza del Mercado
Seguimos paseando hasta el río Main y cruzamos el puente de Mainbrucke , desde el que se hiergue majestuosa la ciudadela de Marienberg y hay increíbles vistas tanto de la fortaleza como del casco antiguo sembrado de torres.
puente de Mainbrucke y ciudadela de Marienberg
El puente está flanqueado por multitud de estatuas que acentúan su belleza. Subimos a la fortaleza erigida en 1201 y que durante cinco siglos acogía a los obispos que gobernaban en la ciudad.
Wurzburg desde la ciudadela de Marienberg
En el patio de la fortaleza está la iglesia de Santa María , una de las más antiguas del país, del siglo VIII.
También destaca la catedral de San Kilian , una de las mayores iglesias románicas de Alemania construída entre el XI y XII. El exterior es lo que más conserva su aspecto original.
Tras seguir admirando el bello casco antiguo sembrado de diversos edificios e iglesias interesantes llegamos a la joya arquitectónica de la ciudad, el palacio barroco , construído entre 1719 y 1744 para el obispo-príncipe que gobernaba entonces. Está inspirado en el de Versalles.
palacio de Wurzburgo
palacio de Wurzburgo

Es uno de las más bellos palacios de Alemania y milagrosamente sufrió pocos daños en los bombardeos. Entre las mejores salas encontramos la magnífica escalinata de honor, la sala Blanca, los aposentos imperiales o sobre todo la sala del Emperador. Muchas estancias están decoradas con frecos de Tiepolo.

Una vez hecha la visita nos paseamos por los jardines de la parte trasera en los que se respira mucha tranquilidad.

Con un día nos bastó para disfrutar del encanto de la ciudad. Todo se recorre a pie porque los lugares de interés están bastante cercanos unos de otros.