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Visita a la Dordogne

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SARLAT
Prescindible Merece la pena Muy recomendable Maravilla
 
 
 
En pocas palabras, Sarlat es un joya medieval y renacentista, un pueblo que conserva un alma antigua. Tiene el mayor número de edificios históricos por metro cuadrado de toda Europa. La piedra de las fachadas exhiben un color dorado y cálido que es un regalo para la vista y da una impresión de acoger al visitante. El famoso Henry Miller escribió que Sarlat era "el paraíso de los franceses".

En el siglo VIII adquirió el estatus de ciudad al establecerse en ella un monasterio de benedictinos. En 1298 la ciudad juró fidelidad al rey de Francia y se emancipó del dominio de los abades. Ganó el derecho a elegir a sus cónsules. En 1317 la ciudad fue elevada a obispado y la iglesia de la abadía se convirtió en la catedral de San Sacerdos. A partir de ahí empezó un florecimiento arquitectónico, construyéndose la iglesia de Santa María junto con numerosas casas y edificios públicos.
Durante la guerra de los Cien Años resistió todos los asaltos pero pasó a formar parte de Inglaterra por el tratado de Bretigny (1360), en el que Eduardo III de Inglaterra recibía el sudoeste francés a cambio de renunciar al trono de Francia. Diez años más tarde los ingleses fueron expulsados de la ciudad. Un siglo después las guerras de religión causaron estragos.
catedral de Saint Sacerdos
catedral de Saint Sacerdos
Sarlat fue próspera en los siglos XVI, XVII y XVIIII, pero después se aisló de las corrientes modernas, lo que permitió que conservase intacto su increíble aspecto.
La catedral de San Sacerdos era una iglesia románica del XII que en el XIV se convirtió en catedral. Tiene restauraciones y reconstrucciones de los siglos XV, XVI y XVII. La parte de atrás es bellísima y lleva al antiguo cementerio.
En el cementerio vimos la curiosísima torre de San Bernardo, conocida como "linterna de los muertos" . Conmemora que en 1147 San Bernardo de Claraval pasó por Sarlat regresando de una cruzada y realizó, según la leyenda, una curación colectiva con panes.
torre de San Bernardo
calles medievales de Sarlat
Seguimos por calles auténticas y maravillosas, peatonales, limpias, empedradas y flanqueadas por torres de los siglos XV al XVII con aguilones adornando sus fachadas. Los tejados son únicos, hechos de lauzes (pizarras utilizadas especialmente en el sur de Francia).
calles medievales de Sarlat
Se llega a la plaza de la Libertad , donde nos rodean el ayuntamiento y diversas casas del XVI hasta el XVIII.
plaza de la Libertad
Ahí se encuentra la iglesia de Santa María , de estilo gótico y que fue vendida en su día. Por ello sólo quedan algunos tramos pero se impone por su poderío. En su interior se celebra el Mercado Cubierto.
La plaza está plagada de terrazas llenas de turistas relajados tomando algo o cenando.
plaza de la Libertad
El paseo (indicado muy bien en el mapa de la oficina de turismo) sigue junto a las murallas y se interna por estrechos callejones desordenados y pasajes, unos sin salida, otros que cruzan pórticos o acaban en pequeñas plazas. Hay varias puertas de entrada al casco histórico y dos torres de las 18 originales de la muralla.
Volvemos de nuevo a la entrada de la catedral, junto a la que se encuentra la plaza del Peyrou , donde está la hermosa casa de Etienne de la Boetie, de estilo renacentista italiano (siglo XVI) y fachada elegantemente esculpida.
casa de Etienne de la Boetie
A la visita histórica le sigue el paseo relajado por el centro, inmersos en un ambiente vivo y animado. Abundan restaurantes de todo tipo escondidos en cualquier rincón, tiendas de recuerdos y por supuesto tiendas de productos gastronómicos: patés, nueces, trufas, licores, etc. De los lugares que visitamos por la región éste es el que más ambiente alberga al atardecer y el que más invita a quedarse a cenar.
Os recomendaría un día entero para disfrutar de este magnífico pueblo.