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Viajes por Grecia

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ATENAS
Prescindible Merece la pena Muy recomendable Maravilla
 
 
 

Aunque os pueda sorprender es probable que la capital de Grecia no os guste si estáis unos pocos días. La primera impresión es el caos y una ciudad fea y envejecida, sin ningún encanto. Pero tras vivir 6 meses en Atenas puedo asegurar que se trata de una ciudad viva, llena de sorpresas y única. He intentado resumir todo lo que ofrece al visitante sin extenderme demasiado, pero ha sido misión imposible.

Para empezar hay que advertir que Atenas es totalmente distinta al resto de Grecia. Un tercio de los griegos vive en ella. Posee una gran industria cercana en la zona del Pireo. La consecuencia de ello es la enorme contaminación. Basta subir a alguna colina para darse cuenta del manto blanco que hay sobre la ciudad.
Desde el aeropuerto hay que coger un autobús o taxi que nos lleva al centro en unos 45 min. En el recorrido uno se lleva las primeras sorpresas porque no encuentra lo que espera. Caos circulatorio, calles y casas viejas, desorden por todas partes y nada, absolutamente nada que llame la atención positivamente. En parte las olimpiadas les han venido fenomenal puesto que han podido modernizar muchísimas cosas, como aeropuerto, metro, autopistas y demás infraestructuras. Gracias a ello la primera impresión es menos negativa.

Voy a tratar de explicar la historia de este pueblo único a través de la visita de la ciudad.
A principios del segundo milenio A.C. dos pueblos, los aqueos y los jonios se instalaron en la península de Grecia. A mediados de este milenio surge la civilización micénica, que rivaliza en desarrollo con la cretense, la más brillante hasta el momento.
Se impulsó el comercio con oriente y los numerosos viajes dan lugar a relatos que mezclan lo real y lo imaginario. Los dioses de oriente se importan y asimilan como suyos. Se empiezan a establecer los cimientos de la mitología: Hércules, Jason y el Becerro de Oro, la Guerra de Troya, Pegaso y Belerofonte, Teseo, junto con todas las fantásticas criaturas que nunca han pasado de moda: minotauros, grifos, unicornios, cíclopes, sirenas, centauros, etc. La mitología caló hondo en Grecia y sus historias aún hoy perduran por muchas razones. Hablamos de dioses con poderes increíbles pero a la vez muy humanos, capaces de protagonizar el mejor culebrón. Sus defectos los hacían más cercanos a los hombres. Por otro lado los héroes protagonizaban increíbles hazañas y aventuras fáciles de recordar.
Hacia el XII A.C. la cultura micénica desaparece ante la invasión de los dorios, que a su vez forzaron a los jonios a echarse al mar y colonizar Asia Menor. Mientras la cultura micénica se derrumbaba y venían siglos oscuros todos los relatos y la cultura se fueron propagando gracias a poetas profesionales llamados aedos. En esta época apareció el culto a Zeus y se importaron muchos dioses de Asia. Hacia el 800 A.C. Grecia experimentó un segundo apogeo que empezó con el llamado periodo arcaico.

Si os interesa la evolución del arte durante esa época recomendaría tres museos en la ciudad. El museo Benaki y el Museo Arqueológico Nacional los dejo para más adelante. El museo de Arte Cicládico y Griego Antiguo muestra la evolución del arte griego a lo largo de 3 milenios.
Destacan los objetos de la civilización cicládica (la civilización que se desarolló en las islas Cícladas entre 3300 y 2000 A.C. y que se explica en la visita a Santorini), como los jarrones y vasijas o especialmente las graciosas esculturas (llamadas ídolos) de mármol, que podrían pasar por arte moderno si a uno no le dicen de dónde provienen. Hay alguno enorme.

ídolo de mármol cicládico
Su finalidad parece un misterio y no se ha podido descifrar con exactitud. Después vienen las civilizaciones minoica (es decir la cretense), la micénica y la clásica. Por tanto un entretenido recorrido por la Antigüedad. Bonita tienda y muy cara a la salida. Fijaos e el hermoso edificio.
ídolo de mármol cicládico
Continuando con la historia, bajo la influencia de los dorios se sucede una época oscura en la que se produce un importante hecho: aparece la ciudad. Se trata del establecimiento de clanes en torno a una fortaleza, que controla la llanura y ejerce su influencia en puntos cada vez más alejados. Los colonos (jonios principalmente) que se vieron forzados a abandonar Grecia extendieron el helenismo por todo el Mediterráneo.
Se acepta que Homero vivió hacia el 700-800 A.C. Homero viajó por el Mediterráneo relatando sus poemas. En esa época apareció el alfabeto, tomado de los fenicios, que favoreció la aparición de ciudades-estado, destacando sobre el resto Atenas y Esparta. La segunda se caracterizó por su organización militar. La primera por inventar la democracia y suponer el nacimiento de la cultura occidental.
La primera fase de la historia de las ciudades griegas finaliza con las Guerras Médicas. Durante el siglo VI A.C. el Imperio Persa se extendió rápidamente para acabar rodeando a Grecia desde Egipto, Macedonia y Asia Menor. Las colonias griegas de Asia Menor aceptaron la dominación, pero más tarde empezaron a revelarse con la ayuda de las ciudades madre como Atenas. El rey persa Darío I quiso castigar a Atenas y dominar el Egeo, así que se dirigió con un ejército de 20.000 hombres hacia la ciudad. Los ejércitos se encontraron en Maratón en el 490 A.C. y Atenas venció con tan sólo 7.000 hombres gracias al genio de Milcíades. Milcíades envió a un soldado para anunciar la noticia en Atenas. El soldado, llamado Philippidés corrió sin parar todo el trayecto, informó de la batalla a los atenienses y murió agotado. De aquí viene la Maratón. La Maratón de los primeros Juegos Olímpicos modernos de 1896 tuvo un recorrido de 40 km., la distancia entre Maratón y Atenas. La longitud actual de la carrera se estableció en los juegos de Londres de 1908 con 42,195 km.
estadio Olímpico de los primeros Juegos modernos
Aún se conserva el estadio donde se celebraron los primeros Juegos Olímpicos modernos, organizados por Pierre de Coubertain. Está situado en el mismo lugar donde estuvo el antiguo estadio del IV A.C. y más tarde el reconstruido por Herodes Ático en el 144 D.C. Fue abandonado y desapareció, pero fue reconstruido según el plano original para 1896. Las gradas son de mármol y pueden albergar 70.000 espectadores. Está abierto en uno de sus extremos.
Dolidos, los persas invadieron de nuevo Grecia en el 481 A.C., esta vez bajo el mando de Jerjes, hijo de Darío I. Las ciudades griegas no se pusieron de acuerdo y Jerjes venció a Esparta en la batalla de las Termópilas. Invadieron y saquearon Atenas. Finalmente fueron derrotados en la batalla naval de Salamina y posteriormente en Plateas (479 A.C.).
El prestigio adquirido frente a los persas durante las guerras Médicas sirvieron para que Atenas asumiese el mando de los pueblos griegos al frente de la llamada liga de Delos, creada en el 478 A.C. Comienza el periodo clásico, en el cual se ha forjado gran parte de la cultura de Occidente. A este siglo se le denomina siglo de Pericles. El impulso dado por Pericles a Atenas tanto en el aspecto cultural como político convertirán a la ciudad en la más importante de su tiempo. La política ateniense estará en manos de Pericles durante casi cuarenta años, (461-429 A.C.) gobernado de manera casi absoluta aunque periódicamente era reelegido en su cargo. Durante este período embelleció a Atenas con formidables monumentos, si bien a costa de enormes gastos, levantando el Partenón o los Propíleos. Su amigo Fidias esculpía para la Acrópolis las dos estatuas de Palas Atenea y la de Zeus Olímpico y todas estas obras eran pagadas con el tesoro de la liga de Delos, ahora en Atenas por motivos de seguridad. Ordenó la construcción de muros que enlazaban Atenas con su nuevo puerto, El Pireo, defendiendo a ambos lugares. Por otra parte, su protección a artistas, poetas y filósofos convirtió a Atenas en el centro espiritual más importante que habían visto hasta entonces los tiempos.

Para entender mejor este apogeo hay que darse una vuelta por uno de los monumentos más conocidos de la historia: la Acrópolis . A ella se accede por un único lugar al final de un camino ascendente. Si es una época calurosa recomendaría visitarla pronto por la mañana para evitar las hordas de turistas y el calor sofocante debido a que no hay ni una sombra.
Los domingos la entrada es gratuita, así que si queréis ahorraros la cara entrada id ese día. Las vistas de la Acrópolis desde los alrededores ya son imponentes. Acrópolis significa ciudad alta. Está situada 100 m. por encima de la ciudad. Contiene restos de distintas civilizaciones, incluso del segundo milenio A.C. Sin embargo la mayor parte data del siglo V A.C., el siglo de Pericles: el Partenón, los Propileos, el templo de Atenea Niké, el Erecteion.
la Acrópolis
Antiguamente su ubicación facilitó que el dueño de la roca dominara los alrededores. El rey de Atenas decidió consagrar la Acrópolis a Atenea y posteriormente el poder pasó a manos de jefes llamados áristi (significa los mejores), naciendo así la aristocracia.
Los persas destruyeron todo en el 480 A.C., aunque los griegos consiguieron salvar muchas cosas que hoy pueden verse en el museo. Pericles aprovechó el liderazgo de Atenas en la liga de Delos para, valiéndose de las riquezas que entraban, construir una nueva Acrópolis. Las obras fueron dirigidas por Fidias, el escultor más importante de la Antigüedad. Los romanos invadieron Grecia pero no tocaron la Acrópolis. En el siglo V los cristianos de Bizancio se llevaron la estatua de Atenea, que desapareció para siempre.
la Acrópolis
El Partenón fue usado como iglesia ortodoxa y después como iglesia católica. Más tarde los turcos la usaron de fortaleza. Para tratar de echarlos, los venecianos bombardearon la Acrópolis, alcanzaron el polvorín y volaron todo por los aires. Entre 1801 y 1803 el sultán turco autorizó al embajador inglés en Constantinopla a apoderarse de todo lo que quedaba. El embajador, lord Elgin, lo cedió al British Museum. Hoy en día el gobierno griego sigue reclamando lo que es suyo.
Se asciende por una escalera hasta los Propileos . Las vistas desde las escaleras son muy bonitas y se divisan muchos lugares que luego relataré. Los Propileos son la entrada monumental a la Acrópolis. Estaba construido para impresionar al que la recorría. Se sale a la explanada donde están situados los templos, un lugar lleno de restos arqueológicos desperdigados por todo. La mayoría de lo que se ve está construido en mármol del monte Pentélico, uno de los que rodea a Atenas.
A la derecha encontramos el Partenón . Es un templo dórico edificado en el siglo de Pericles bajo la supervisión de Fidias. Era un templo dedicado a Atenea, y en su interior había una estatua de la diosa hecha por Fidias de 12 m. de altura, de marfil y una tonelada de oro. Los frontones, frisos y metopas estaban ricamente esculpidos y el templo estaba pintado con vivos colores, no blanco como uno siempre se lo imagina.
Partenón
La estatua de Atenea fue trasladada a Constantinopla y destruida por los habitantes durante el asedio de los cruzados de 1203. La mayor parte de las esculturas fueron destruidas con la explosión del polvorín de 1687. A partir de 1834 se comenzó un plan de restauración que fue un fracaso y deterioró más la piedra.
representación de la estatua de Atenea
El edificio sorprende por los trucos arquitectónicos empleados para realzarlo y hacerlo más armonioso, como inclinar las columnas hacia el interior o hacerlas más estrechas en la parte de arriba. Además de sus perfectas líneas el Partenón destaca (más bien destacaba) por la riqueza escultórica del monumento, de la que hoy en día no se conserva mucho. Lamentablemente no se puede visitar por dentro, donde antiguamente se conservaba la estatua de Atenea y también el tesoro de la liga de Delos. El edificio está en obras de restauración y lleno de andamios, lo cual es una pena, pero hay que aceptarlo.
El otro edificio que llama la atención es el Erecteion . Es un templo pequeño pero muy hermoso, que combina los estilos dórico y jónico, también del siglo V A.C. En su interior hubo distintos lugares de culto (por ej. a Atenea, Poseidón y el rey ateniense Erecteo). Se utilizó como iglesia, palacio, harén, almacén militar. Tras la Independencia fue restaurado. Pero lo más bello del edificio es sin lugar a dudas la llamada tribuna de las Cariátides: 6 estatuas de 2 m. de alto que representan mujeres vestidas con túnicas que sostienen el arquitrabe sobre sus cabezas.
Erecteion
vistas de Atenas desde Acrópolis
Se les llama así en honor de las mujeres de Caria, una región griega famosa por la belleza de sus mujeres. Lo que se observa son copias, ya que los originales se conservan a salvo de la contaminación atmosférica en el museo de la Acrópolis. Si os asomáis al mirador se contemplan bonitas vistas del barrio de Plaka y el Agorá. De hecho desde cualquier punto de la Acrópolis sorprenden las vistas de una ciudad muy blanca, muy luminosa, muy homogénea y muy extensa, ya que ocupa toda la cuenca hasta la falda de los montes que la rodean.
El museo de la Acrópolis es de visita obligada. Contiene muchas de la obras de las excavaciones y monumentos de la Acrópolis, de los siglos VII al V A.C. Es esencial tener una guía que vaya explicando las cosas importantes porque merece la pena enterarse: una sala con fragmentos de frontones que relatan las historias de Hércules, un busto de Alejandro Magno, otra sala con las estatuas de mujer llamadas "korai", o la estatua llamada el Moscóforo.
estatua de Atenea Niké
Hay muchas estatuas y grupos escultóricos así como cerámicas, todos ellos reflejando algún hecho de la mitología o de la historia. También encontramos una sala dedicada a la reconstrucción de los frontones del Partenón, o las finas y célebres estatuas de la Atenea pensativa y la Atenea Niké (esta última especialmente delicada y bella). Finalmente se pasa frente a las Cariátides originales, protegidas tras una vitrina.
Junto a los Propileos está el templo de Atenea Niké , jónico y del V A.C. La leyenda dice que desde ahí se tiró Egeo, padre de Teseo, al ver que el barco que llegaba al puerto tenía izadas las velas negras, lo cual era la señal de que su hijo Teseo había muerto en Creta a manos del minotauro en el laberinto. Teseo es uno de los grandes héroes de la mitología griega y lo encontramos en muchas esculturas y cerámicas. Sin embargo se le olvidó cambiar las velas antes de llegar a Atenas. El mar Egeo se llama así por el padre de Teseo.
Erecteion
Al lado del Erecteion aún hoy se puede ver un olivo en el lugar donde tuvo lugar el concurso entre Atenea y Poseidón. Se disputaban el honor de ser elegidos protectores de la más bella y próspera ciudad de Ática. Zeus propuso a los contendientes que cada uno hiciera un regalo a la ciudad. Saldría ganando el que brindara a sus habitantes el don más útil. Poseidón, según la más extendida de las versiones, hizo salir de la tierra, al golpearla con su tridente, un precioso caballo, útil en la guerra y en la paz. Otros señalan que lo que hizo el dios de los océanos fue golpear con su tridente una roca de la que empezó a brotar agua de mar, simbolizando así que daría a sus protegidos el dominio de los mares.
De cualquier modo fue superado por Atenea, que hizo brotar un olivo, advirtiendo que el fruto de ese árbol serviría a los hombres como alimento, como bálsamo para sus heridas y como luz para iluminar sus noches.
Zeus decidió que había ganado Atenea y aquella colonia se puso bajo su protección. A partir de entonces la ciudad lleva el nombre de su patrona. Supuestamente allí se encuentran las huellas de los tres picos sobre la roca, donde clavó el tridente Poseidón. El primer olivo quedó plantado en el mismo agujero de donde Poseidón había hecho surgir a su caballo y el árbol fue para siempre símbolo y enseña para todos aquellos que se acercaban a Atenas.
Erecteion
Atenea
Pero a Poseidón también se le reservaba un lugar de privilegio, como demuestran sus numerosos templos en la zona, entre los que destaca el muy conocido del cabo Sounión.
Aquí se nota que Atenea era la diosa de la inteligencia y también de la guerra (se le suele representar con casco y lanza), la artesanía o la política. Su padre fue Zeus y nació de su frente sin necesidad de pasar por la infancia, es decir, siendo ya adulta, cuando Hefesto abrió el cráneo de su rey para aliviar sus fuertes dolores de cabeza. Es una diosa virgen y su animal representativo es la lechuza. Protegió a muchos héroes, especialmente al ingenioso Ulises y a los griegos durante la guerra de Troya.
Tras la visita retomaré un poco de historia. Esparta no aceptaba la hegemonía de Atenas. Fundó la liga del Peloponeso, que agrupaba a otras ciudades distintas de la liga de Delos. En el 446 A.C. se enfrentaron las dos ciudades y finalmente en el 431 A.C. estalló la guerra del Peloponeso, que se extendió por toda Grecia y que terminó con el asedio de Atenas en el 404 A.C. Las ciudades griegas quedaron tan afectadas que no pudieron hacer frente al expansionismo macedonio.
El llamado periodo helenístico comienza con la conquista de Grecia por parte del rey macedonio Filipo II. Impuso a las ciudades griegas la liga de Corinto para implicarlas en la guerra contra los persas. Murió en el 330 A.C. y su hijo Alejandro Magno tomó el relevo, conquistando una enorme extensión de tierra que llegó hasta la India. Reunificó las ciudades estado y expandió la cultura griega. Su madre era terrorífica, con poderes visionarios y rodeada de serpientes. Alejandro era hermoso y valiente, con gran personalidad. Fascinó a todas las generaciones de reyes y gobernantes a través de los siglos. Eso sí, nunca hay que olvidar que realmente se trató de un déspota obsesionado con la grandeza y que hizo desaparecer la democracia. A la muerte de Alejandro siguió un siglo bajo dominio de los reyes macedonios, que finalmente tuvieron que hacer frente al imparable Imperio Romano.

Aunque Grecia perdió su prestigio y poder sí que consiguió mantener su influencia cultural gracias a la tolerancia política y religiosa romana, que les permitía conservar mucha libertad.
Los romanos difundieron la cultura griega a través de sus conquistas. Gran parte de los conocimientos helenos se perdieron con el incendio de la biblioteca de Alejandría en el 48 A.C. En el siglo XIX se empezó a desenterrar, gracias a la arqueología, todo ese conocimiento casi perdido. Realmente los griegos no tenían conciencia de ser un país. La primera denominación como tales fue realizada por los romanos, que los llamaron graeci.
Acrópolis desde Areópago
Plaka y Atenas desde Areópago
De la época romana quedan numerosos restos en la ciudad, además de que respetaron lo que había anteriormente. Una vez concluida la visita a la Acrópolis descendimos las escaleras y nos dirigimos al Areópago , una colina a la que se accede por unas escaleras excavadas en la roca y muy muy resbaladizas. Pero merece la pena subir. Es una terraza que muestra increíbles vistas de la Acrópolis, del Agorá romano y de Atenas. Además es un lugar histórico donde se celebraron distintos juicios, como el de Orestes tras asesinar a su madre Clitemnestra.
Era un lugar donde se celebraban tribunales judiciales o asambleas políticas. Aquí predicó San Pablo y convirtió al senador Dionisos, llamado San Dioniso el Areopagita, primer obispo de Atenas.
Otro claro ejemplo de cómo los romanos respetaron lo que había antes lo constituye el Agorá . El Agorá era el centro de la vida pública ateniense y romana después. Prácticamente había de todo, aunque no queda demasiado en pie. Está vigilado desde una colina por el Teseion , un templo dórico del V A.C. realmente bien conservado (de los mejores de la Antigüedad). Se le conoce como el templo de Teseo, aunque realmente estaba destinado al culto de Hefestos, dios de los herreros y artesanos del metal que vivían en el barrio cercano.
Agorá
Teseion
Es anterior al Partenón, pero hecho de piedra, no de mármol, y más pequeño. Los recursos arquitectónicos para ganar en armonía son semejantes. En los frisos se relataban las aventuras de Hércules y Teseo. Las vistas son una vez más hermosas con la Acrópolis y el Agorá de fondo. El Agorá propiamente dicho es una explanada rodeada por muchas ruinas de edificios administrativos, templos y tiendas. Los romanos llenaron el espacio central de edificios y los bárbaros lo destruyeron.
En este lugar estaba el altar de los doce dioses del Olimpo, desde el que se medía la distancia a los demás puntos de Grecia. También se encontraban los patrones de pesas y medidas, en el Tholos. Se puede destacar el Pórtico de los Gigantes , un pórtico con estatuas de dos tritones y un gigante que presidía la entrada a una sala cubierta de 1.000 espectadores de la época romana. También se conserva en pie la Stoá Atálou , del II A.C. y reconstruida en la actualidad.
Pórtico de los Gigantes
En las faldas de la Acrópolis hay dos teatros muy interesantes. El teatro griego recuperó la mitología y la historia. Se construían inmensos teatros de 10.000 espectadores que acudían para presenciar tragedia, comedia, o sátira de los autores de moda: Sófocles, Eurípides o Aristófanes son algunos de los creadores más famosos.
Odeón de Herodes Ático
El teatro más visible es el Odeón de Herodes Ático . Se puede observar desde la Acrópolis y también desde abajo. Muy bien conservado, lleva el nombre de un mecenas griego de origen romano que lo construyó en memoria de su esposa en el 161 A.C. El interior acoge espectáculos dramáticos y líricos en el festival de verano de Atenas. Caben 5.000-6.000 espectadores. Puede merecer mucho la pena asistir a alguna obra si se tiene ocasión.
Un poco más abajo en esa falda de la roca está el teatro de Dionisos . Es el más antiguo de los conocidos, del V A.C. En el VI A.C. se construyó un teatro en este recinto sagrado dedicado a Dionisos.
El lugar era utilizado para celebrar las fiestas llamadas dionisíacas: coros, mimos, sátiros, etc. En el siglo siguiente se levantó un teatro mejor y en él se han representado las obras más importantes de la cultura helena, creadas por hombres como Sófocles, Eurípides, Esquilo, Aristófanes. En el IV A.C. se construyó uno nuevo de 17.000 espectadores. También fue usado como Asamblea del pueblo (antes situada en el Pnyx). Abandonado tras los romanos, estaba siendo restaurado y no pude visitarlo.
Odeón de Herodes Ático
templo de Zeus Olímpico
Cerca de la Acrópolis se encuentra el Olympeion o templo de Zeus Olímpico . Era un enorme templo dedicado a Zeus. Para hacerse una idea del brutal tamaño basta con mirar las columnas que aún quedan en pie y tener en cuenta que el edificio tenía unas 100 columnas. La altura de cada una es de 17,25 m. Las obras se iniciaron en el 515 A.C. y finalizaron en el 131 D.C. por el emperador Adriano, que mandó colocar una estatua colosal de Zeus. Se trataba de uno de los mayores templos del mundo griego.
Fue utilizado como cantera durante la Edad Media. Está un poco aislado, pero os puede merecer la pena ir a visitarlo. Muy cerca está la puerta de Adriano, que separaba la ciudad griega de la nueva ciudad romana de Adriano.
Zeus es el soberano de cielo y tierra. Es el dios de la tormenta, del rayo y el relámpago. El animal que le representa es el águila. Se sienta en el trono con el cetro en una mano o bien se le representa arrojando el rayo. Era hijo de Cronos. Una profecía decía que un hijo de Cronos le quitaría el poder, y no se le ocurrió otra cosa que comerse a sus hijos conforme nacían. La mujer de Cronos, Rea, consiguió burlar a su marido dándole una piedra mientras que escondió a Zeus en la isla de Creta.
Zeus
Cuando se hizo adulto tuvo que luchar para obtener el poder contra los Titanes, los Gigantes y finalmente contra Tifón, a los que venció. Era un Dios mezquino, malicioso, caprichoso y abusaba de su poder. La mayoría de dioses del Olimpo eran hijos suyos, muchos de los cuales no provenían de su esposa Hera sino de sus aventuras amorosas. La vida amorosa de Zeus está repleta de nombres femeninos tanto entre las diosas y las ninfas como entre las mortales. A muchas de sus amantes las engañaba tomando diversas formas o las raptaba directamente. Su esposa, Hera, era muy celosa y sistemáticamente intentaba castigar a las amantes de Zeus y a los hijos que de él tenían. Vamos, toda una historia de amor.
máscara de Agamenón, en el museo Arqueológico Nacional
Toda la época clásica se concentra y resume en el Museo Arqueológico Nacional , que es mi gran espina clavada de Atenas. Estaba cerrado por restauración para tenerlo listo en las Olimpiadas y me quedé sin visitarlo. Por supuesto me enteré de ello en la puerta, porque no estaba advertido en ningún lugar. Alberga maravillas del mundo antiguo que alguna vez espero poder disfrutar si regreso a Atenas. Considero que es imprescindible para el que le guste la historia o que tenga curiosidad por saber más de los lugares que visita.
Otro museo de interés es el museo Benaki , ubicado en un hermoso edificio del XIX que alberga arte griego y oriental. La colección perteneció a Antonios Benaki, un mecenas de la primera mitad de este siglo. Se ha ido ampliando con donaciones particulares y está muy bien, ya que muestran objetos en orden cronológico y clasificados por la región mediterránea en que fueron encontrados. Se exponen objetos desde la prehistoria hasta la actualidad. En la última planta hay una interesante reconstruccion de trajes y habitaciones.
En la historia antigua jugaba un papel importante el sexo. Sin embargo la mujer estaba relegada a una función reproductora. Así que por eliminación nos quedan sólo los hombres. La homosexualidad tenía un importantísimo papel en la sociedad, y en muchas ocasiones se llevaba a cabo entre un adulto y un muchacho joven. También era muy típico entre soldados. Las mujeres no podían disfrutar del sexo y si lo hacían era considerado una enfermedad. Es bastante gracioso ver las representaciones que los griegos crearon en cerámicas, vasijas y jarrones, con gente haciendo el amor en todas las posturas imaginables. Si vais a a algún museo no os perdáis estos detalles.
sexo entre maestro y alumno en la antigua Grecia
Siguiendo con su entretenida historia, la libertad concedida por los romanos acabaría por provocar la aparición de dos zonas en el Imperio: la occidental y la oriental, que incluía Grecia y Asia Menor. En el año 330 el emperador romano Constantino designó a Bizancio (lo que hoy es Estambul) capital del Imperio. Era una colonia situada junto al Bósforo y la llamó nueva Roma, aunque más tarde se llamaría Constantinopla en su honor. En el 395 el emperador Teodosio I el Grande dividió el Imperio entre sus hijos para facilitar la defensa contra los bárbaros. Constantinopla siguió siendo la capital del Imperio Oriental, que se consideró el continuador del Imperio romano tras la caída de Roma en el 476. A lo largo de mil años trató de sobrevivir a invasores que amenzaban desde todos los frentes. Poco a poco el Imperio Bizantino se fue reduciendo. Por el este presionaban persas, árabes y turcos. En los siglos XI y XII los papas impulsaron las cruzadas con el fin de ayudar a los bizantinos a expulsarlos de Tierra Santa. Una de esas cruzadas, la cuarta, se desvió en 1204 hacia Constantinopla, que fue saqueada. Este hecho, la ocupación posterior y las discusiones religiosas hicieron aflorar las diferencias entre griegos y occidentales. El gobierno latino de Constantinopla finalizó en el 1261 con la reconquista de la ciudad.

Durante todo este periodo se forjó la religión ortodoxa. En el 380 el emperador romano Teodosio el Grande declaró el Cristianismo religión oficial y prohibió los cultos paganos. La distancia entre Roma, la capital religiosa y Constantinopla, la capital administrativa, no facilitó las relaciones entre el emperador y el Papa. En el 451 se estableció Constantinopla como capital del Imperio de Oriente. La iglesia de Roma mantuvo su supremacía en territorios cada vez más extensos a donde no podía llegar el emperador de Oriente. Surgieron diferencias de interpretación y finalmente en 1054 se produjo la ruptura de la iglesia católica y ortodoxa: el llamado Cisma de Oriente.

A partir de ahí el arte asociado a ambas religiones adquiere sus propias características.

Las iglesias están muy sobrecargadas con mosaicos, frescos, iconos que configuran el estilo bizantino. El arte bizantino corresponde al arte cristiano oriental, que surge de la fusión de corrientes procedentes de Europa Occidental y de Asia Menor. Como características de este arte destaca la planta de sus iglesias, que es de cruz griega, la proliferación de bóvedas, las típicas representaciones de Cristo (llamado Cristo Pantocrátor o creador del Mundo) y los iconos (pinturas realizadas sobre madera).

ejemplo de Cristo Pantocrátor
Los iconos abundan desde las diferencias que las iglesias de Oriente y Occidente mantuvieron en el siglo VIII, cuando el Papa obligó a destruir todos los iconos y la iglesia Oriente se negó.
La religión está muy arraigada y está presente en todas partes debido al papel tan importante que ha tenido a lo largo de la historia para los griegos, para mantener su unión y su cultura. Hoy en día el 98% de la población griega es ortodoxa.
Pope
El jefe de su iglesia es el Patriarca, que reside en Constantinopla (Estambul). Las parroquias están regidas por los popes, algunos de los cuales pueden casarse. Es imposible que no veáis alguno porque llaman mucho la atención, con su túnica, sus largas barbas, cabellos y alto birrete. Los popes son funcionarios del Estado. Los ortodoxos hacen la señal de la cruz al revés que los católicos y es común ver a la gente santigüándose en el metro o en un autobús. La Semana Santa es más importante para ellos que la Navidad.

En 1453 se produce la toma de Constantinopla por los turcos bajo el mando de Mahomet II, que se seguirán expandiendo por el Mediterráneo y Grecia hasta ocupar Creta en 1669. Los turcos, de tradición musulmana, fueron respetuosos con las religiones cristiana y judía. Pero realmente el sultán consideraba inferiores a esta gente, los utilizaba para las necesidades del Imperio y tenían que obedecer a los tiranos locales, en ocasiones muy crueles. Los griegos recuerdan muy tristemente este episodio de su historia. Los turcos llegaron incluso a raptar a los niños. El sultán mantuvo al Patriarca de Constantinopla en sus funciones religiosas además de nombrarlo jefe de todas las regiones ortodoxas. Gracias a ello la Iglesia Ortodoxa se mantuvo viva, y con ella la memoria del pueblo griego, su idioma y tradiciones. Los monasterios en Athos, Meteora o Patmos fueron algo así como la Iglesia Católica durante la Edad Media, es decir, guardianes de la cultura helena.

Durante el XVIII se produce un renacimiento del espíritu nacional impulsado por la Iglesia Ortodoxa, que enseñaba a los jóvenes griegos en escuelas secretas. La iglesia estaba apoyada por la burguesía y por los kleftes, rebeldes de las montañas. La revolución estalló en 1821 y logró varios éxitos. En 1822 Kolokotronis proclamó la independencia de Grecia en Epidauro. Los turcos contraatacaron en 1825 guiados por Ibrahím Bajá, que se apoderó de Missolonghi. En toda Europa surgió un sentimiento de amistad hacia los griegos. De entre todos los hombres de renombre que apoyaron la lucha destaca lord Byron, enviado para llevar armas y fondos a la resistencia. Murió en Missolonghi en 1824. En 1827 Inglaterra, Rusia y Francia intervinieron, destruyendo a la flota turca en la batalla de Navarino. Los turcos fueron expulsados y Grecia reconocida en 1830. En 1832 Turquía también tuvo que reconocerla y se proclamó a Otón de Baviera primer rey de Grecia, rey católico. El rey se acabó ganando la antipatía de los combatientes de la revolución. En 1862 hubo un golpe de estado para promulgar una nueva constitución y nombrar ministros griegos. Otro nuevo golpe de estado destituyó a Otón y nombró a Jorge I (antes príncipe de Dinamarca). Gracias a primeros ministros enérgicos (especialmente Venizelos) el país se empezó a convertir en un estado moderno.
Por entonces aún quedaban muchos territorios griegos ocupados por los turcos. En 1866 el rey intentó conquistar Creta sin éxito. En 1877, aprovechando la guerra ruso-turca invadió Tesalia. El rey contuvo el sentir popular hacia una ocupación de Macedonia, aún turca. En 1897 se produjo el desembarco del gobierno en Creta y un intento fracasado de ocupación de Macedonia. La grandes potencias intervinieron de manera que Creta fue asignada a un hijo del rey. Los griegos, muy descontentos con su fracaso de expansión consiguieron la incorporación de Creta a Grecia en 1908 por medio de Eleuterios Venizelos. Un año después tras una revuelta militar el rey nombró Presidente del Gobierno a Venizelos. El objetivo de su gobierno fue la unificiación de los territorios helenos. Fundó la liga Balcánica (Bulgaria, Serbia y Montenegro) y declaró la guerra a Turquía en 1912, invadiendo Macedonia poco después. En 1913 se pone fin al conflicto por el tratado de Londres pero estalla una nueva guerra entre Bulgaria y sus antiguos aliados. El tratado de Bucarest daba a Grecia la mayoria del Egeo, la soberanía en Creta y el sur de Macedonia. El norte de Macedonia quedó para Serbia.
En la I Guerra Mundial Venizelos es partidario de unirse a los aliados y el rey Constantino a los alemanes. Finalmente en el conflicto se impone Venizelos, que entra en Atenas en 1918 y consigue la abdicación del rey con la ayuda francesa. Grecia se queda en el bando aliado. En 1919 Grecia declara la guerra a Turquía y es derrotada. Esta catástrofe provoca que 1,5 millones de griegos que vivían en Asia Menor sean expulsados o se refugien en Europa. Se suceden varios reyes y la situación económica es penosa.

desfile de soldados frente al Parlamento
En 1924 se proclama la República. El periodo posterior es muy inestable, con repúblicas, monarquías y dictaduras alternándose. En 1940 Italia pidió a Grecia autorización para atravesar la frontera con sus tropas. Grecia los rechazó y les hizo retroceder hasta Albania. Sin embargo Alemania acudió a ayudar e invadió Grecia. El rey se refugió en Creta. Surgieron guerrillas de resistencia, muchas comunistas. En 1944 los alemanes abandonan Grecia para ir a combatir a otros frentes.

Se restableció la monarquía, pero en 1947 el general Marcos constituyó una guerrilla contra la monarquía, iniciándose la guerra civil hasta 1949, fecha en que se tomó el centro de resistencia, los montes Grammos, gracias a la ayuda estadounidense. La extrema derecha gobernó hasta que en 1963 vencieron los partidos democráticos y Giorgios Papandreu formó gobierno. La extrema derecha se vio amenazada. El rey se opuso al Presidente del Gobierno. Se produjo una crisis política. En 1967 una junta dirigida por varios coroneles ocupó el poder en nombre del rey. Los coroneles dirigieron el país mediante el terror y la opresión. Se produce un drama para los griegos cuando Turquía invade el norte de Chipre en 1974. La dictadura militar finalizó en 1974 ante el creciente descontento del pueblo. Ese mismo año la Repúbica fue votada por referéndum. Se puede decir que tras la guerra Civil la izquierda fue apartada durante años de la vida política hasta 1981, cuando Grecia se unió a la UE y subió al poder el conocido Andreas Papandreu, del Partido Socialista Griego. Éste permitió el regreso de los que combatieron con los comunistas. Por esa época se conoció que Estados Unidos no era ajeno al golpe de estado que dio paso a la dictadura de los Coroneles. Desde entonces los griegos se hicieron todavía más nacionalistas y antiestadounidenses. Desde la subida al poder de Andreas Papandreu se han ido sucediendo gobiernos de izquierda y derecha. En los griegos hay un equilibrio, ya que son más bien de izquierdas pero en lo que a religión o política exterior se refiere son muy suyos y están muy unidos.

Esta historia quizás un poco larga es vital para entender al pueblo griego, porque les ha marcado profundamente.

Atenas se ha desarrollado paralelamente al país. Tras la época gloriosa clásica vinieron sucesivas ocupaciones y luchas que la dejaron en ruinas: francos, catalanes, florentinos, turcos, venecianos. Era una ciudad tan deteriorada que en la guerra de Independencia Nafplio fue elegida como capital.
Atenas, con unos 5.000 habitantes resurgió gracias a que el rey Otón decidió instalarse allí y construir una nueva ciudad de estilo neoclásico. Desde entonces la ciudad creció e invadió todo el Ática, la región circundante. A partir de la llegada masiva de refugiados tras 1922 la ciudad creció de un modo anárquico dándole el aspecto tan desordenado y caótico que muestra al visitante. Desde cualquier punto elevado contemplaréis la enorme periferia que llega hasta los 15 km. debido al rápido crecimiento de los siglos XIX y XX.
Atenas desde el Areópago
¿En qué repercute todo esto a los griegos? Por ejemplo de los 10 millones de habitantes sólo el 5% es de otros países. Por tanto hay una gran homogeinidad en el país. Destacan los 4 millones de griegos que hay dispersos por el extranjero, que conservan fielmente las costumbres y tradiciones de su país de origen. Un divertido ejemplo es la película "Mi gran boda griega".
Es habitual que un griego hable y recuerde orgulloso el pasado de su pueblo. Tratan de hacer conocer de dónde vienen y la importancia que han tenido con continuas referencias a la Antigüedad. Frente al inglés o castellano, cada vez más presentes, defienden que su lengua tiene miles de años y que la seguirán manteniendo a pesar de que su alfabeto sea distinto al del resto de Europa. Realmente hablan griego moderno, una variante simplificada del griego antiguo. Si se tiene cierta idea de las letras para los latinos no es tan difícil entender e intuir muchas cosas porque hay palabras muy semejantes. Una conversación escuchada de lejos suena igual que el castellano. La mayoría de sonidos son idénticos y de hecho los griegos se sorprendían cuando chapurreaba alguna frase en su idioma porque les sonaba perfecto. La manera que tienen de hablar es muy auténtica incluso diría que musical y divertida. Por supuesto que como buenos latinos hablan con tono muy alto, más que españoles o incluso italianos. Acostumbran a gritar además de acercarse mucho para hablarte. Seguro que seréis testigo de alguna acalorada discusión entre conductores o algo parecido porque están a la orden del día.
Sorprende enterarse que en la Antigüedad los griegos eran rubios y de ojos azules. En la actualidad son todos muy morenos, dicen que debido a que acabaron mezclándose con diversos pueblos, especialmente los turcos.
Hay que acsotumbrarse al modo que tienen de decir "no": levantan la cabeza hacia atrás y las cejas a la vez, muchas veces en un gesto imperceptible. Muy curioso.
Como decía son muy apasionados y aficionados a la tertulia o a la polémica. Basta con oírlos hablar de política o de fútbol, los dos temas nacionales en cualquier conversación. Con el respeto del resto de equipos griegos, la mayoría son seguidores del Olimpiakos o del Panathinaikos, incluso alguno del AEK. Los espectadores griegos tienen fama de alterarse mucho, tanto en fútbol como en baloncesto. Quise ir a ver algún partido de la Champions League en el que jugase un equipo español, pero me recomendaron no hacerlo porque podía encontrarme con gente violenta.
Sin embargo tienen muy reciente su difícil historia tras la época clásica, especialmente la del último siglo. Aunque sean apasionados y con carácter, alegres y habladores, en el fondo muchos de ellos guardan un pesimismo oculto que se ve reflejado por ejemplo en canciones y música popular.
La vida política griega está marcada por su odio hacia Turquía y por su negativa a reconocer Macedonia (la República procedente de la antigua Yugoslavia). Las tensiones con los turcos son constantes y cuando uno les oye hablar de sus vecinos se da cuenta de que son algo intransigentes y no razonan (supongo que al igual que los turcos).
Parece que sus disputas están un poco fuera de tono teniendo en cuenta que van a formar parte de la misma Unión Europea. El principal punto de tensión actualmente lo constituye la isla de Chipre, que arrastra una complicada historia. Llegan a tal punto sus diferencias que muchos griegos, incluidos jóvenes, llaman a Estambul Constantinopla, negándose a dar a la ciudad el nombre que le pusieron los turcos. Las cosas cada vez van a mejor entre los dos países, pero tendrá que pasar mucho tiempo para la reconciliación total.
Atenas

Toda esta historia tan ajetreada se ha traducido en una enorme homogeinidad en la religión (98% ortodoxos) y cierta intolerancia hacia minorías como musulmanes turcos y albaneses, macedonios, etc. Aunque hay libertad religiosa la Iglesia y el Estado están muy unidos, de hecho en el carnet de identidad aparece su condición religiosa. Mediante la ortodoxia construyeron un muro frente al catolicismo. Ven al Papa casi como a un enemigo. Creen que el Islam les presiona por el este y por el norte (Turquía y Albania), lo que provoca que este pueblo tradicionalmente hospitalario está sufriendo un crecimiento de la xenofobia propiciado por la invasión de inmigrantes ilegales procedentes de Asia. Todo ello contribuye que sea un país bastante egocéntrico, que se encierra un poco en sí mismo y sonríe al recordar lo que fue.
Muchos de los jóvenes nunca han salido del país y dicen que donde mejor están es en Grecia. Alguno que había visitado países como Egipto o Suiza afirmaba que no eran ninguna maravilla, que a él le gustaba el mar y su país.

Y ahora daré un repaso por la Grecia contemporánea, tan atrayente como la antigua. Empezaré por la gastronomía y la música.

baile y música griega
La música popular aparece por todas partes. Hay instrumentos muy típicos, como el bouzouki, una especie de laúd de mástil largo. También son comunes la lira cretense o el sandouri. Acompañan a cantos de inspiración oriental y a los famosos rebétika. Los rebétika son dramáticos cantos que hacen referencia a temática triste relacionada con problemas sociales de barrios bajos urbanos y de amores imposibles. La música moderna también está presente en bares modernos, radio o televisión pero la música tradicional tiene un peso muy grande, mucho mayor que en otros países.
Los bailes griegos son una de las atracciones que van buscando los turistas. Hay varios tipos. Los hombres pueden bailar solos (zembétiko, considerado el baile del rebétiko) o agarrados por los hombros (hassápiko). El baile nacional se realiza en círculo (kalamatianós). El baile más demandado es, por supuesto, el sirtaki. Fue inventado para la película Zorba el Griego y está inspirado en el hassápiko.
La comida griega es sencilla pero sabrosa, elaborada con ingredientes de la cocina mediterránea. Un menú normal lo constituiría una ensalada de primero y un segundo de carne o pescado. La ensalada más común es la griega, hecha con pepino, tomate, pimiento verde, cebolla y feta, que es un queso del país. Muy sabrosa e imprescindible probarla. Tienen mucha variedad de carnes y pescados. Si se va en grupo es corriente pedir varios platos o fuentes y se va cogiendo de lo que te apetece. Tampoco os vayáis sin probar el sabroso souvlaki, que son trozos de carne (normalmente de cordero, pero hay otros tipos) a la parrilla y en una brocheta.
comida griega
dulces griegos
Otras cosas que os pueden sonar son el moussaká (que no era uno de mis favoritos) o el tzadziki (salsa de yogurt y pepino muy rica).
No se suele tomar postre en los restaurantes, pero cada vez se está importando más esa costumbre. Si queréis tomar postre, se puede hacer visitando una de las incontables pastelerías que muestran sus deliciosos escaparates. Sus productos son variados, dulces y abunda la miel. La variedad de deliciosas frutas también es enorme, y se puede comprobar en un supermercado.
Otra cosa que uno debe probar si visita el país es la comida rápida griega por excelencia: el gyros pita. Allá donde veáis la carne girando junto a unas planchas que la van tostando podréis pedir este delicioso y realmente barato manjar. Introducen trozos de carne en un pan llamado pitta y añaden todo tipo de ingredientes a vuestra elección. Ideal para no perder mucho el tiempo si se va con prisa o para ahorrar si se viaja con presupuesto ajustado.
En cuanto a bebida el aperitivo nacional es el ouzo, una especie de anís fuerte que se puede rebajar con agua (curioso cambio de color al hacerlo) y que se sirve en pequeños vasos. Otras bebidas comunes son el rakí cretense (aguardiente de frutas) y metaxas (el brandy griego). Grecia es una tierra rica en vino gracias al clima cálido y seco. El más famoso es un vino blanco llamado retsina, almacenado desde la Antigüedad en jarras de barro cocido embadurnadas con resina de pino para mejorar la impermeabilidad. De ahí su sabor singular y muy apreciado por los griegos. Puede que no guste pero hay muchas otras variedades. A lo largo del país encontramos vinos típicos de cada región que muchas veces degustamos.
Y por supuesto no me olvido del más conocido de sus productos, el yogurt. Es sencillamente un manjar. Hay locales que viven sólo de vender yogurt para llevar o para comer en el momento. El yogurt más delicioso que probé lo tomé en una tienda llamada Stani, situada en una pequeña calle peatonal que sale de la plaza Omonia llamada Kotopouli. Suele tomarse con miel.
Con tantos manjares y el calor que suele hacer al mediodía uno se explica que los griegos sean tan amantes de la siesta.
Mi recomendación es que una vez visitada la Acrópolis os dirijáis a alguna de las colinas: Pnyx o especialmente Filopapo (o Filopappo).
En el Pnyx se reunía la Asamblea del pueblo entre el VI y el IV A.C. Muchos oradores importantes dieron aquí sus discursos. El lugar se fue abandonando hasta tal punto que el ejército de la ciudad tenía que perseguir a a los ciudadanos para obligarles a asistir a la Asamblea, ya que se necesitaba al menos 5.000 personas. Situado en una colina, ofrece hermosas vistas de la Acrópolis. Encontrar el lugar no es del todo fácil.
Acrópolis desde Filopapo
Atenas hasta el mar desde Filopapo
La colina Filopappo se llama así por el monumento funerario que en su cima hay en honor a este príncipe sirio que también fue cónsul romano. Durante la ascensión se pasa junto a unas cuevas, una de las cuales se llamó durante mucho tiempo la cárcel de Sócrates , pues se creía que estuvo encerrado ahí antes de ser condenado a muerte y beberse la cicuta. En este lugar a uno le viene a la mente los más importantes y conocidos filósofos de la Antigüedad: Platón (429-347), Aristóteles (384-322) o el propio Sócrates (469-399). Platón fue discípulo de Sócrates, escribió varias obras de interés como la República.
Aristóteles a su vez fue discípulo de Platón y preceptor de Alejandro Magno. Se le otorgan 400 obras que cubren todos los campos y artes de la Antigüedad.
El panorama desde la cima es el más espectacular de todo Atenas. Se abarca toda la cuenca hasta el mar y el Pireo, el manto de casas blancas y la cercana Acrópolis. Es incomparable, un lugar donde sentarse sobre las rocas y disfrutar del espectáculo.
Atenas desde Filopapo
Os describiré un hermoso paseo peatonal que rodea la Acrópolis por detrás y nos permite visitar los barrios de Thissio, Monastiraki y Plaka. Se desciende por una calle peatonal que discurre entre el Pnyx y el Agorá.
barrio de Teseo
El paseo nos lleva hasta el barrio de Thissio o Teseo , llamado así por el templo del Agorá. Enseguida veremos las agradables terrazas y la decenas de cafés que pueblan el paseo. Estamos en una zona no frecuentada por los turistas. Si recorréis el lugar, no os perdáis los escondidos cafés a los cuales acuden muchos universitarios: de una plaza salen las calles Iraklidon y Nileos, plagadas de terrazas y cafés muy elegantes y sorprendentes. Me gustó mucho uno llamado Stavlos, que tenía un acogedor patio interior. Este barrio tiene clientela joven y casi exclusivamente griega.
Aquí abro un paréntesis para hablar de la otra religión de los griegos: el café. Si algo no os faltará en el país es un café escondido en cualquier esquina.
Para los griegos es el lugar de encuentro. Una vez tomada la consumición se puede estar mucho tiempo charlando, mirando a la gente o jugando al tavli, una especie de damas que hay por todas partes. Hay varios tipos de locales donde se sirven cafés, muchos de ellos sin nada destacable que describir. Sin embargo, no os vayáis de Grecia sin visitar alguna de las elegantísimas cafeterías que se encuentran por todas partes. Sobre todo porque el precio del café es muy semejante independientemente del local.
café en Teseo
Pero hay que saber una cosa: no te están timando, en Grecia el café es el más caro del mundo. Es una cultura, una costumbre social, y los griegos se sorprenden cuando les dices que los 3-4 euros que ellos pagan en su país se convierten en 1-2 euros en el tuyo. Este hecho extraña sobre todo porque el café no es muy distinto del resto del mundo y además Grecia es un país donde en general todo es más barato. Recogiendo todo lo anterior uno se da cuenta de que el precio todavía es más caro de lo que nos parece. Una vez sabido esto hay que tomar café, aunque sea alguno, y respirar el ambiente bullicioso de alrededor, las tertulias y discusiones. Hay muchísimos tipos de café. El café común tiene posos y si se quiere filtrado hay que especificarlo. Son muy comunes entre los jóvenes el nescafé frapé o el granizado de café, (éste último en verano). Otra cosa que me agradó y mucho, sobre todo en verano, es que junto al café sirven un vaso de agua gratis.
Acrópolis desde calle Adrianou
Una vez recorrido Thissio el camino nos lleva hacia adelante por el paseo que bordea el Agorá. En ese momento no queda muy lejano el cementerio Keramikós , el más grande de Atenas. Hay tumbas y estatuas del siglo IV A.C. al I D.C. No tiene nada especial. Como explicaba, la calle que bordea el Agorá se llama Adrianou y en ella también hay multitud de terrazas y restaurantes. La calle desemboca en el barrio de Monastiraki y su centro, que es la plaza de Monastiraki.
Es un lugar de gran actividad, con tiendas y puestos abundantes. Una antigua mezquita y la biblioteca de Adriano embellecen la plaza. La biblioteca es del 132 D.C. y se trataba de un gran edificio de más de 100 m. de largo. Aún se conserva en pie una de las fachadas. Hay muchos lugares para comer, de los cuales destacaré uno que se llama Sabbas, situado en la concurrida y animada calle Mitropoleos. Monastiraki y el menos conocido barrio de Psirí son los antiguos barrios turcos, y por tanto los que más sabor oriental tienen.
tiendas en Monastiraki
mercado de Monastiraki
Monastiraki es un centro bullicioso y popular. No os perdáis el mercadillo de Atenas, todas las mañanas en la plaza Avissinias. Encontraréis de todo, artículos de todo tipo y mucho ambiente.
mercado de Monastiraki
Veréis como regatean los griegos. Probad el Kuluri, un panecillo con forma de corona salpicado de semillas de sésamo que se vende por todas partes. El barrio de Psirí es el de los pequeños comercios y se ha puesto de moda por la noche desde que han abierto numerosos restaurantes. A decir verdad no me pareció tan especial.
Desde la plaza Monastiraki nos adentramos en el barrio más conocido de Atenas: Plaka . Plaka es un conjunto de callejuelas pintorescas, placitas, escaleras, callejones y terrazas. Se puede distinguir la zona alta, también llamada Anafiótika, de la baja. En la parte alta se descubren de nuevo vistas de la ciudad, de los tejados y de las viejas mansiones del XIX. En la parte baja dominan los comercios y tabernas, es decir, el turismo.
Anafiótika y Acrópolis desde Plaka
Acrópolis desde Plaka
El barrio no es algo espectacular pero si se está atento uno acaba apreciando su encanto, ya que es el corazón de Atenas. Eso sí, no hay que esperar descubrir el modo de vida griego en sus calles porque este barrio vive para el turismo. Al anochecer es un lugar muy bullicioso y el ambiente está garantizado a todas horas. Está lleno no sólo de turistas sino también de griegos. Abundan las tabernas con conciertos o bailes típicos en directo. Está construido en total desorden y muestra vistas de la Acrópolis en cualquier esquina.
Como monumento destaca la Megali Metrópoli , es decir, la catedral ortodoxa, del XIX. A su lado hay una pequeña iglesia bizantina, la Pequeña Metrópoli, del XII. El interior de la catedral se puede visitar puesto que merece la pena admirar la sobrecargada decoración, los dorados e innumerables iconos. Aquí y allá el barrio esta salpicado de viejos monumentos : la torre de los Vientos (I A.C.), el monumento a Lisícrates (334 A.C.), el Agorá Romana (en ruinas), con contribuciones de Julio César, Augusto o Adriano. Pero no me extenderé para no aburrir.
catedral de Atenas
tienda de Plaka

En Plaka hay un camino que sube hacia la Acrópolis por la parte derecha, junto a la verja que separa el barrio del Agorá griego. Ahí hay terrazas con vistas magníficas alejadas de las calles más frecuentadas y donde encontramos muchos griegos.

La Plaka inferior está llena de tiendas de todo tipo, y por supuesto muchísimas de ellas venden miles de artículos turísiticos relacionados con Grecia: amuletos, komboloi, artesanía, iconos y souvenirs.

Las calles más animadas y típicas son Pandrossou, Mitropoleos, Adrianou, la plaza del Agorá, Lissiou, Tripodon, Thespidos o la plaza de Filomeno Eterias. Pero no dudéis en salir del itinerario si algo os llama la atención. Si os acercáis a alguna tienda es muy probable que enseguida aparezca el vendedor para preguntaros qué queréis. No es porque uno sea turista, ya que a los clientes griegos les hacen igual. No es fácil poder estar mirando con tranquilidad sin que rápidamente os vengan a atender aunque estés fuera de la tienda.
Suelen ser muy extrovertidos y conocen varios idiomas, así que es muy común que sin que digas nada se dirijan a ti en tu idioma. Esta manera de comportarse es propia de Plaka y Monastiraki. En otros barrios donde la tiendas son más normales la atención al cliente es semejante a cualquier otro país.
Podría señalar varios lugares para tomar algo o comer. En Plaka se corre el peligro de entrar a algún lugar "demasiado" turístico.
En general recomendaría fijarse si hay griegos y buscar locales que no estén en la misma calle principal. La plaza del Agorá tiene varias terrazas para hacer ambas cosas y hay muchos griegos, lo cual siempre es una excelente señal.
ouzería Kouklis
La ouzería Kouklis (calle Tripodon) ofrece comida muy buena y barata. Tiene dos pisos y los camareros muestran una bandeja de la que se escogen los platos que te gustan. Ambiente muy popular, parecido a las "tapas" de España.
ouzería Kouklis
En la calle Mitropóleos el restaurante Sabbas es muy recomendable y rápido. Uno de los atractivos de Atenas es cenar con bailes o música en directo, y es recomendable hacerlo en Plaka si se va a estar poco tiempo en la ciudad.
De este tipo de restaurantes me gustó el Sissiphos, en la calle Mnisikléous, que ofrecía bailes y cantantes griegos por la noche además de buena comida. Un poco turístico el ambiente, pero en Plaka es muy difícil ver algo auténtico. Creo que es muy aceptable cenar en una agradable terraza con velas, escuchar el sonido de los instrumentos griegos o ver cómo son los bailes más típicos, aunque el camarero sea un poco pesado animando a la gente a aplaudir.
Restaurante Sabbas
Evitad los restaurantes de la plaza Filomeno Eterías y los que cercanos que hacen esquina con la calle Adrianou, porque ofrecen los menús menos griegos, son caros y agobiantes. En la calle Lissiou hay coquetos cafés. Recuerdo el café Melina Mercouri, dedicado a Melina Mercouri, nacida en 1923, famosa actriz que debido a su intensa actividad política durante el régimen de los coroneles tuvo que exiliarse en 1974. A su regreso fue diputada y ministra de Cultura. Muy cercano al café Melina hay otro también muy bonito donde sirven deliciosos crepes.
plaza Sindagma en Navidad
Tras recorrer los barrios más turísticos empezaré con otros lugares de interés, donde observar la Grecia más moderna y sus costumbres actuales. Recordando un poco la historia, tras la Independencia Grecia quiso borrar la huella turca. Otón I emprendió la reconstrucción de la ciudad mediante la destrucción de las calles serpenteantes que rodeaban a mezquitas y bazares para empezar a construirla según el estilo neoclásico con el fin de rememorar su pasado. La parte en donde más restos quedan de esa época es el triángulo formado por la plazas Monastiraki, Omonia y Sindgama.
Las calles son ordenadas, no como en los barrios alrededor de la Acrópolis. Esta armonía inicial se fue deteriorando y hoy en día sólo se puede destacar algunas mansiones del barrio de Plaka, el palacio real de Syndagma (o Sindagma), la calle Panepistimiou y algún museo.
La plaza de Sindagma (o Constitución) es un lugar muy céntrico, por el que pasa mucha gente y rodeado de agencias de viaje, compañías aéreas y bancos.
plaza Sindagma en Navidad
Parlamento
Está presidida por el antiguo Palacio Real . Fue edificado para Otón de Baviera y se convirtió en el Parlamento en 1935. A los pies encontramos el monumento al soldado desconocido, custodiado por soldados de la Guardia llamados Evzone. Curioso es su traje, con faldilla plisada y calzados con borlas. Más curioso encontraréis el paso que ejecutan y la perfecta sincronía. El domingo a las 11 se celebra el desfile más espectacular. Un montón de soldados con uniformes de gala recorren el final de la gran avenida Vassilis Sofias por la calzada.
El resto de la semana hay un cambio de guardia cada hora. Los soldados salen de una puerta algo alejada del lugar donde se produce el cambio de la guardia, y puede que uno esté esperando al autobús y de repente pasen por detrás los soldados con su extravagante paso.
Más de una vez los perseguí con la cámara haciendo fotos a sus rostros impasibles.
cambio de guardia
soldados griegos
No dudéis ir a ver el cambio de guardia cuando recorráis la plaza Sindagma, porque el espectáculo está garantizado.
Eligen a los soldados más altos y fuertes para estos puestos, por lo que ellos están realmente orgullosos. Una vez finaliza el cambio de guardia los turistas se abalanzan sobre los soldados para hacerse una foto junto a ellos. Si alguien se acerca mucho el soldado golpea con la culata del fusil el suelo y su superior obligará a esa persona a mantenerse a distancia prudente.
De la concurrida plaza parten auténticas arterias de la ciudad. La primera que describiré es la calle Ermou , la calle de Atenas con más tiendas de ropa y accesorios. Siempre llena de gente, la calle es el reflejo de algo que me sorprendió: a los griegos, sobre todo a los jóvenes les gusta mucho vestir bien y la moda, cuidan con mimo su aspecto. La calle discurre paralelamente al barrio de Plaka hasta la iglesia de Kapnikárea, y de ahí continúa hacia Monastiraki.
calle Ermou al fondo de la plaza Sindagma
iglesia Kapnikárea
Kapnikárea es una diminuta iglesia en medio de la calle comercial. Se trata de dos capillas yuxtapuestas, una del XI y otra del XIII.
Desde Sindagma parten paralelas las calles Stadiou y Panepistimiou , que son anchas avenidas con tiendas y gran actividad todo el día. La calle Panepistimiou es la avenida de la Universidad. Se alternan hoteles, grandes cafés, restaurantes y tiendas.
Se llega a una zona amplia con tres hermosos edificios de mármol blanco, levantados en el XIX en el intento del rey por hacer renacer el arte clásico. En el centro está la Universidad, que realmente es un edificio de la Universidad destinado a burocracia y donde no se imparten clases. A la derecha destaca la llamada Academia, muy elegante y para mí el más bonito de los tres edificios. A la izquierda de la Universidad se encuentra la Biblioteca Nacional.
la Academia
En Stadiou se alza el antiguo Parlamento (XIX) que alberga el museo Histórico Nacional, un recorrido por la historia de la Grecia moderna. Si seguimos por cualquiera de las dos avenidas se alcanza la plaza Omonia . Muy ruidosa y llena de gente, muy popular y con vendedores ambulantes. Y muy fea. Es enorme y todo el centro está ocupado por una amplia extensión de cemento sin adorno alguno. Debo advertir que cerca de esta plaza hay multitud de hoteles. Las agencias muestran esta zona como muy turística e ideal, pero no explican que hay bastante gente rara y con mala pinta. La calle del 3 de Septiembre, que sale de esta plaza hacia el norte, es la peor zona de la ciudad.
kiosco en la plaza Omonia
Sin embargo no hay que asustarse, ya que yo residí una semana en un hotel cercano a Omonia y no hubo ningún problema, incluido al anochecer. Durante el día no da ningún miedo y en Atenas hay muy poca delincuencia, por lo menos hasta el momento. Hay numerosos kioscos que venden de todo (aunque esto es algo común en toda la ciudad) y muchos diarios de todo tipo. Si uno se fija en los periódicos comprueba que a los griegos les interesa sobre todo la política interior.
Hacia el sur parte la calle Athinas , que nos conduce hasta la plaza Monastiraki con la Acrópolis de fondo, cerrando el hipotético triángulo. En esta calle no hay que perderse el Mercado Central . Desviaos un momento y zambullíos en el ambiente de su interior, especialmente en la zona de las carnes. El ruido es ensordecedor ya que los vendedores prácticamente chillan para que su voz se oiga por encima de las demás. Y este sí que es un sitio auténticamente griego.
Cerca del palacio Real se encuentra el Jardín Nacional , creado en 1840 para la reina Amelia. Paseo agradable entre mucha y frondosa vegetación. Destacan altísimas palmeras y naranjos. Junto a los jardines está el parque del Zappeion (o Zapio), otro lugar para pasear tranquilamente. En el centro se levanta el palacio de Zappeion, neoclásico del XIX.
Jardín Nacional
funicular al monte Licabetos
Otro de los barrios de interés es Kolonaki y su monte Licabetos . Para llegar al monte hay que subir un trecho andando o por empinadas escaleras. Se llega a un funicular subterráneo que lleva a la cima. Nunca llegué a subir andando hasta la cima y si vais a estar poco en la ciudad no lo aconsejo si no queréis acabar demasiado cansados. El funicular es caro para ser Grecia, pero merece la pena. En la cima hay unas increíbles vistas hasta el mar y de toda Atenas. También hay una pequeña iglesia y un restaurante muy caro, aunque se puede tomar un café.
El barrio de Kolonaki es el más elegante y caro de la ciudad. Tiene infinidad de tiendas de marcas exclusivas pero también las hay menos caras. Se pueden ver comercios de lujo, antigüedades, alta costura, joyería, arte. Es otro paraíso de las compras. También destaca por la infinidad de cafés o terrazas de moda que sorprenden al pasar. No dudéis en recorrer las calles Tsakalof, Milioni y sus alrededores. Sentaos en alguna terraza a ver pasar a la gente y sus modelitos, porque es lo que hacen los griegos. Los cafés más elegantes se encuentran en la calle Haritos.
Atenas desde el monte Licabetos
Una vez finalizada la descripción de los lugares de mayor interés hay que dedicar un capítulo aparte a desplazarse por la ciudad. La primera opción que recomendaría es el metro, de reciente construcción, barato, fácil de usar y que conecta en poco tiempo los principales lugares de la ciudad. Además ofrece el atractivo de ser un museo gratuito puesto que todos los restos arqueológicos desenterrados durante su construcción se exponen en las estaciones.
Los autobuses también pasan cada poco tiempo, y hay una variedad enorme de líneas, pero al novato en la ciudad le puede parecer imposible entender nada. Hay que hacer señas al autobús para que pare, hay que meter el billete en un aparato que lo sella (de vez en cuando suben revisores) y hay que apretar el botón de la puerta que queramos que se abra en la siguiente parada. Es probable que os toque ir amontonados en alguno de los trayectos. Los billetes se compran en los kioskos.
Por último el más emocionante de todos: el taxi. Son un caso aparte. El procedimiento es el siguiente. Se hacen señas al taxi, el cual para si quiere (dependerá de a dónde se dirija, cuántas personas lleve o cuántos seáis vosotros). Si para seguramente os pregunte a dónde vais. Si no le viene bien se marchará, dejándote con cara de tonto. Si decide que subáis os podéis encontrar con que lleva a otras personas. No os preocupéis, porque son otros pasajeros cuyo destino está cercano al vuestro. Además no cobra a medias el trayecto con el otro pasajero, sino que a cada uno le cobra por separado el trayecto entero. Muchos conductores son muy habladores, sobre todo si ven que eres turista.
Aquí aprovecho para informar de una costumbre griega que a muchos puede sentar mal pero que no hacen con mala intención. Lo preguntan todo, incluso cosas que os pueden parecer indiscretas. Son muy curiosos, pero también lo hacen entre ellos. Preguntas del tipo ¿cuánto ganas? ¿cuánto vale tu alquiler? ¿estás casado? ¿a qué partido político votas? son muy habituales aunque no os conozcáis.
Será difícil que apreciéis la circulación en coche por la ciudad en una visita corta, porque hay que irse a barrios no turísticos para comprobarla. La conducción es indisciplinada, caótica y hay muchos atascos. Los coches se encuentran amontonados junto a las aceras y aparcar es dificilísimo en lugares céntricos. Es gracioso encontrar coches abandonados en muchas calles porque resulta que a los griegos les sale más barato abandonar el coche en cualquier lugar que llevarlo al desguace.
perro echando la siesta
Son muy comunes los atascos a la ¡madrugada! o en fines de semana que haga buen tiempo, pues los atenienses huyen de la ciudad. Es habitual ver a perros abandonados o salvajes cruzando la calle y poniendo en peligro a los conductores y es que los perros sueltos es un gran problema en la ciudad, ya que los hay a miles. Fijaos en que muchos de ellos viven calmadamente ajenos a cuanto les rodea.
En cuanto a desplazarse fuera de la ciudad por tierra la mejor opción es el autobús. Hay dos estaciones de autobuses, así que hay que infomarse bien desde cuál se parte. El tren es penoso, caro y lento. Si queréis ir a las islas lo mejor es el taxi o metro hasta el Pireo y de ahí ferry o barcos rápidos. Si queréis contratar un viaje desde la ciudad id a agencias de viajes que tengan buena pinta, porque las particulares con el cartel pintado a mano dan mucha desconfianza, lo digo por experiencia propia en alguna.
El griego es festivo por naturaleza y aprovecha cualquier acontecimiento para celebrar algo. Mi estancia de 6 meses me permitió vivir dos de sus mayores fiestas.
En primer lugar la Fiesta Nacional, el 28 de Octubre. Se rememora el rechazo al ultimátum italiano en 1940. Hay desfiles militares por todas partes. Ese día decidí visitar su museo de la Guerra , que permite recorrer las diversas guerras en las que los griegos han participado. Es un museo interesante y llama la atención porque en su exterior hay expuestas varias impresionantes armas.
museo de la Guerra
cometas en Filopapo durante el Carnaval
La otra fiesta es el carnaval, en febrero, de la que nos llamó especialmente la costumbre de liarse a garrotazos entre todos por el barrio de Plaka. Las calles están completamente atestadas de gente disfrazada. Los garrotes son de plástico, pero pueden llegar a hacer daño. Un rato está bien pero al final resulta un poco agobiante. Ese fin de semana en los alrededores de la Acrópolis y en Filopappo hay gran ambiente y los atenienses van a darse un paseo o a hacer volar las cometas, una costumbre llamativa porque el cielo quedaba plagado de cometas. En Grecia es mundialmente conocido el carnaval de Patras y me contaron maravillas.
Aunque cada vez hay más griegos que se están occidentalizando en lo que a marcha se refiere y cada vez proliferan más bares y discotecas modernos aún hay muchos aspectos muy tradicionales que permanecen vivos. En primer lugar la cena. Cenan muy tarde, más que los españoles, y las cenas se alargan hasta muy tarde. Un lugar típico y animado de cenas griego es un local con música griega tradicional en directo y con un ruido ensordecedor, tanto por la música como por los comensales. Se sirven variados platos para ir picando. Este caso es, digamos, el más popular, porque también estuvimos en restaurantes más tranquilos y con ambiente totalmente griego.
Después, por la noche muchos griegos tienen la costumbre de sentarse en terrazas de cafés o de bares y estar charlando durante horas. Como decía también está la opción de bares de marcha o discotecas como en el resto de Europa.
Finalmente si tenéis oportunidad de asistir a una auténtica fiesta griega para griegos no lo dudéis. Estuve invitado en una fiesta cretense y me fui encantado con la experiencia, con su hospitalidad y su carácter festivo.
fiesta cretense
Muchas veces se aprende más de la cultura en una fiesta de esas que visitando mil sitios turísticos. Alquilan una bajera en la que caben 1.000 personas o más, la mayoría cretenses. Todos van con sus mejores vestidos y trajes. Sirven comida y bebida (vino) sin parar hasta altas horas de la madrugada. Hay música en directo, el famoso rebetiko, con un cantante de voz ronca y un par de instrumentos acompañándolo, como la lira cretense. Hay un escenario donde se realizan los tradicionales bailes cretenses.
En cada canción suben al escenario un grupo de amigos o de familiares y bailan esa canción. La mayoría de los bailes se disponen en círculo agarrados unos con otros. El que está en un extremo es el que protagoniza el baile. Si éste es hombre pega diversos saltos y ejecuta pasos complicados y espectaculares hasta casi quedar exhausto. Entonces le releva otro y sigue el baile. Hay bailes en los que puede ascender todo el mundo a la tarima y en los que participé, algunos fáciles y otros más difíciles. Los cretenses corean las canciones tradicionales que todos conocen. Hay que decir que los cretenses son griegos, pero casi una cultura aparte, muy unidos, con sus costumbres muy arraigadas.
Aquí la mayor parte del tiempo se está sentado y de vez en cuando se sube a bailar al escenario. Pude presenciar una costumbre de la que me habían hablado pero que parece que se está extinguiendo: algunos en los momentos de euforia cogen los platos y los tiran al suelo.
También en una bajera y con muchos invitados acudí a otra cena, esta vez griega, con música en directo y todo lo que se hacía era parecido a la cena cretense.
En verano la marcha se desplaza a los alrededores playeros y sus discotecas, como en Glyfada.
bailes en la fiesta cretense
Me gustaría recomendar algunas de las obras más representativas del carácter griego. En lo que a libros se refiere hay un autor que sobresale del resto: Katzantakis. Escribió títulos como Zorba el Griego o la Última Tentación de Cristo. Zorba fue llevado al cine por Theodorakis y un inmenso Anthony Quinn. Para la película se creó una excelente banda sonora y uno de los bailes más conocidos en el mundo, el Sirtaki (escuchar Sirtaki).
Otro autor que nos muestra el país es Nicolas Cage en sus obras Hellas y Eleni, la segunda de ellas relata una historia muy cruda durante la II Guerra Mundial y la guerra Civil.
También recomendaría Corazón de Ulises, del español Javier Reverte. Viaja por los lugares clave contando la historia y sus raíces.

Ya he descrito lo