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Viajes por Grecia

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DELFOS
Prescindible Merece la pena Muy recomendable Maravilla
 
 
 
A Delfos se llega en casi 4 h. de autobús desde Atenas. Está bastante aislado el resto de lugares de interés en Grecia. Hay un yacimiento arqueológico y un pueblo moderno cercano.
Delfos fue quizás el principal centro religioso de la Antigüedad puesto que los peregrinos acudían de todas partes a consultar el famoso oráculo. Pero además el paisaje es sobrecogedor. Las ruinas están situadas en la ladera del macizo de Parnaso, sobre un profundo barranco.
valle del Pleistos y "mar de olivos"
Delfos mantiene un ambiente mágico en un lugar muy árido bajo las enormes rocas del macizo (de 200-300 m. de altura). Es una zona de movimientos sísmicos y extrañas tormentas. Definitivamente el lugar es especial.
El valle del río Pleistos es bellísimo y contrasta fuertemente con el macizo desnudo. Está cubierto por infinidad de olivos y de hecho se le denomina el "mar de olivos". A lo lejos se distingue cómo el río desemboca en el mar, en Galaxidi.
Un lugar tan importante tiene muchas leyendas que contar. Se dice que Delfos fue fundado por el propio Zeus, que deseando conocer el centro del mundo donde reinaba (se creía que la superficie de la tierra era un disco), envió a dos águilas a recorrer su imperio. Ambas aves se situaron encima del Parnaso y se hizo de Delfos el centro del Universo.
En el segundo milenio A.C. había aquí un lugar de culto a la diosa Tierra (Gea). En una cueva se escondía la diosa, y la entrada era custodiada por su hija, la serpiente Pitón. Parece que en esa época ya había un oráculo para interpretar los susurros de la diosa.
Un himno atribuido a Homero relata cómo el dios Apolo, hijo de Zeus, poco después de nacer en Delos fue a Delfos y mató a flechazos a la serpiente Pitón. Tras un exilio de 8 años como castigo regresó para converitrse en el morador del lugar, y pronunciaba oráculos por medio de la sacerdotisa llamada Pitonisa. Creó unos juegos líricos llamados píticos en honor de la serpiente cada 8 años. A principios del VI A.C. los atenienses conquistaron Grecia central y mantuvieron los juegos píticos cada cuatro años y les añadieron diversas competiciones deportivas. Ésta fue su época de mayor esplendor. Peregrinos de todo el mundo venían y enriquecían el lugar con sus ofrendas para consultar a la Pitonisa. Hasta el siglo II se conservó activo a pesar de terremotos y saqueos de los emperadores Nerón y Sila. El emperador bizantino Teodosio el Grande mandó cerrar el santuario en el 381.
La Pitonisa era una mujer mayor de 50 años y que no podía mantener relaciones sexuales. Respondía inspirada por Apolo a las preguntas de los peregrinos. Primero bebía el agua de la fuente de Cassotis, que otorgaba el don de la profecía, y entraba a la cripta del templo de Apolo mascando hojas de laurel (el árbol de Apolo). Los peregrinos hacían sus preguntas a los sacerdotes que a su vez se las transmitían a la Pitonisa, que entraba en trance. Los sacerdotes interpretaban las palabras y gestos convulsos. Las respuestas escritas (muchas veces ambiguas o simplemente consejos) se entregaban a los peregrinos. Como era de esperar en muchas y conocidas ocasiones la Pitonisa se vio influenciada por la situación política del momento y se puso del lado del poderoso.
La admnistración de este lugar religioso era llevada por los diputados de cada uno de los 12 pueblos griegos.
Por tanto este el lugar de Apolo. Es el dios de la luz, de la medicina, de la música, la poesía y otras artes. Preside el coro de las nueve Musas. Se lo representa con la lira o cítara en la mano y coronado de laurel, árbol que le está consagrado desde que su amada Dafne, huyendo de sus requerimientos amorosos, fue metamorfoseada en él. Fue padre de Asclepio-Esculapio, dios de la medicina. También se le representa con arco y flechas. Posteriormente es identificado con el antiguo dios Helios que representa el Sol.
roca del antiguo oráculo de Delfos
El autobús nos dejó en el pueblo desde el que se llega andando en unos minutos. Desde el Ágora se pueden ver diversos restos romanos y griegos mientras se anda por la Vía Sacra . Hay varios edificios que albergaban los tesoros de diversos pueblos así como templos, columnas u ofrendas. Hay por todos los lugares de las ruinas, lo que da una idea de la gran importancia de este lugar. Destaca el Tesoro de los Atenienses .
Después se pasa por una roca donde se ocultaba el antiguo oráculo de Delfos. Hay un precioso muro poligonal para sujetar la terraza donde se sitúa el templo de Apolo. Es del VI A.C. Se pasa por una plaza circular donde se formaban las procesiones que subían al templo. La Vía Sacra conduce a la explanada del templo.
muro poligonal de Delfos
Delfos y valle
Se pueden ver los restos del templo construido en el IV A.C., ya que el anterior del VI A.C. fue destruido por un terremoto. Aún quedan algunas columnas dóricas en pie. La visita sigue hacia el teatro, bastante bien conservado y que ofrece unas vistas espectaculares del yacimiento y del valle del Pleistos. Cabían 5.000 espectadores y es del siglo IV A.C., modificado dos siglos después por los romanos. Está bastante bien conservado. Se sigue por un camino hasta el estadio .
Ya que no visitamos Olimpia, al menos pudimos observar y hacernos una idea de cómo eran los estadios griegos. Es del siglo III A.C. y está rodeado de árboles. Aún quedan las gradas que Herodes Ático levantó en el II A.C. El aforo era de 6.500 espectadores y se puede distinguir en el centro de la grada la tribuna presidencial. Se conservan las líneas de salida y llegada, separadas por 178 m. En verano hay diversas manifestaciones artísticas aquí. No pude resistir la tentación de echarme una carrera.
Estadio
Áuriga
Después visitamos el museo , que estaba en restauración y alberga muchas de las obras desenterradas en Delfos. La mayor parte estaba cerrado pero vimos varias de las obras más destacadas: el toro del VI A.C., hecho de placas de plata unidas por tiras de bronce y montadas sobre armazón de madera; la copia del omfalós (ombligo) que se encontraba en la cripta de Apolo marcando el centro del mundo; la bailarinas del IV A.C.; y finalmente la conocida estatua del áuriga. Es del 478 A.C. y está muy bien conservada. Es de tamaño natural y representa al conductor de la cuádriga sujetando las riendas.
Tanto en el yacimiento como en el museo hay muchas otras cosas de interés que ya no relataré por no aburrir.
Para continuar la visita se sale del yacimiento y se llega por la carretera andando hasta la fuente Castalia situada a la salida de la garganta que divide las rocas llamadas Fedriadas. En esta fuente los peregrinos hacían sus rituales. Según la tradición el fabulista Esopo fue lanzado en el VI A.C. desde lo alto de estas rocas por burlarse de los habitantes de Delfos. Se sigue por la carretera hasta otra zona de ruinas en un paraje muy hermoso y con algún edificio importante:
Tholos
El Santuario de Atenea Pronaia , al que acudían los peregrinos antes de ir al de Apolo, es el primero. También el Tholos , un edificio circular que aún conserva algunas columnas en pie. Es del IV A.C. en memoria de la diosa Gea. También se puede ver el gimnasio , del IV A.C., modificado por los romanos. Está situado en dos terrazas y queda poca cosa en pie.
gimnasio
Regresamos al pueblo moderno y comimos unos excelentes platos en un restaurante con preciosas vistas al "mar de olivos" y el valle . No te cansas de mirar el paisaje tan espectacular. Por la tarde tomamos un autobús hacia Atenas y paramos en Arahova.