Viajes por Grecia
Atenas - El Pireo - Cabo Sounión - Poros - Santorini - Zakinthos - Rodas - Mikonos - Delos - Corinto - Teatro de Epidauro - Nafplio - Micenas - Delfos - Arahova - Ioanina - Gargantas de Vikos - Meteora - Mesenia y Peloponeso |
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Prescindible |
 Merece la pena |
  Muy recomendable |
   Maravilla |
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Era Octubre y el tiempo ya no estaba como para ir a playas o islas, lo que unido a que nos apetecía ver la Grecia interior nos animó a visitar Ioanina y Meteora, aprovechando así los tres días disponibles que teníamos. Fuimos en avión de Atenas a Ioanina, con Olympic Airways. Los precios de esta compañía son bastante aceptables en general y permite desplazarse desde Atenas a muchas ciudades e islas griegas y viceversa.
Es una ciudad moderna con universidad aunque no llega a los 60.000 habitantes. |
Ioanina conserva un barrio viejo de estilo oriental con mezquitas y bazares.
La ciudad está situada en un marco incomparable   . Es una cuenca rodeada de altas montañas y en cuyo centro hay un lago. Ioanina se sitúa al borde de este lago, aislada de grandes ciudades en los alrededores. Quizás por eso sea tan tranquila. De hecho en cuanto uno se aleja del caos de Atenas se da cuenta de que el resto de Grecia vive a otro ritmo muy diferente, sin tantos ruidos ni gente. |
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| Queríamos alquilar un coche pero en el aeropuerto estaban muy caros, así que esperamos al autobús que nos llevase a la ciudad ya que el aeropuerto se encuentra a unos 10 km. En Ioanina buscamos una pensión u hostal con una lista que nos habíamos traído. Encontramos uno muy barato y cutre, pero nos bastaba porque sólo lo queríamos para dormir una noche. Enseguida dimos con un alquiler de coches así que antes de comer nos metimos en el coche y fuimos a visitar los alrededores de Ioanina, lo cual relato en la siguiente página. |
Regresamos anocheciendo y cenamos con apetito en Ioanina, en las calles animadas que rodean a la muralla del barrio viejo. Dimos un paseo, tomamos un helado y fuimos a dormir.
Al día siguiente regresamos por las mismas calles para llegar al lago. Desayunamos en un acogedor y elegante café (como la mayoría de los que hay en Grecia). Nos encantan los dulces y en Grecia hay una gran variedad, así que los cafés se vieron acompañados de bollos típicos de allí. |
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Estábamos en medio de las montañas y ya se notaba frío por la mañana así que por primera vez en Grecia tuvimos que usar el abrigo de invierno. Nos fascinó mucho el irreal paisaje en el que la niebla daba un aspecto misterioso al lago, al paseo arbolado que lo recorre y a la ciudad turca. |
| Tras pertenecer a los normandos y después a los serbios, Ioanina fue dominada por los turcos desde 1431 hasta 1913. Su época de mayor esplendor se debió a Alí-Bajá o Alí Tebelen, nacido en Albania y llamado el "león de Ioanina". En 1788 fue nombrado Bajá de Ioanina. |
| Alí extendió su poder por Albania y la Grecia septentrional. Ioanina era su capital y recibía a cónsules de todas las naciones europeas. Como anécdota decir que Tebelen recibió a Byron con honores en 1809. Ioanina se convirtió en un destacado foco de la cultura griega. Alí incluso luchó contra el sultán turco con la ayuda de los partisanos griegos de las montañas. Pero el sultán tenía mucho poder, y celoso de la ascensión de Alí envió a un gran ejército que en 1820 asedió durante 15 meses la ciudadela de Ioanina. |
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| Alí se refugió en la isla del lago y fue asesinado en 1822 por los turcos. Alí tenía un harén de 500 mujeres!! y tenía una guardia de asesinos. Tras esta historia puede parecer que fue un buen gobernador, pero tenía fama de ser bastante cruel. |
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Nos dirigimos a la ciudadela   , una fortaleza que domina el lago y en la que vivieron turcos y judíos desde el XVII. Aún se conservan las sinuosas callejuelas que conducen a lo alto de la ciudadela, el lugar donde se encontraba el palacio de Alí Tebelen  . Ha sido restaurado hace poco y en su interior se encuentra el museo bizantino. Otro lugar de interés es la mezquita de Aslán-Bajá  , de 1619. Se puede visitar su interior, el vestíbulo y la sala de oración. |
Es a la vez un museo y encontramos trajes y armas epirotas (Ioanina pertenece a la región llamada Epiro). También vimos la vieja biblioteca turca o la sinagoga donde rezaban los judíos. Las vistas   desde toda la ciudadela son bastante hermosas a lo que había que añadir ese toque especial de la niebla.
Fuimos a los muelles para tomar un barco hacia Nissi Ioaninon   , una isla en medio del lago llena de restaurantes y de habitantes de Ioanina que van a pasar ahí el domingo. Es una isla bastante encantadora y auténtica, con pequeños canales donde los pescadores dejan sus barcas. |
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El barco nos dejó en el pueblo, plagado de restaurantes de pescado y marisco, griegos que te dejan degustar sus productos típicos o que te ofrecen recuerdos. Incluso hay varios monasterios con frescos de interés. Por supuesto las vistas desde esta isla son maravillosas, bien a Ioanina, bien a las montañas. |
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Ioanina se puede ver en un día si se tiene prisa o pasar un fin de semana si lo que se prefiere es relax, por ejemplo yendo de compras o a comer a la isla o hacer alguna excursión a los alrededores: cuevas de Pérama, gargantas de Vikos, teatro antiguo (muy bien conservado) de Dodoni (famoso por su queso).
En la estación de autobuses, donde compramos los billetes para ir a Kalambaka (para visitar Meteora) conocimos a un viajero americano, de estos trotamundos auténticos que viajan solos a lugares que la mayoría no van. De hecho él quería tomar un autobús para pasar sus vacaciones en Albania (muy cerca de Ioanina). |