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Viajes por Grecia

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GARGANTAS DE VIKOS
Prescindible Merece la pena Muy recomendable Maravilla
 
 
 
Como he explicado en la página anterior alquilamos un coche barato y nos fuimos de excursión hacia el norte de Ioanina. El plato fuerte serían la gargantas de Vikos pero por el camino gozamos de otros lugares de interés.
Para empezar nos dirigimos a las cuevas de Pérama , muy cercanas a la ciudad. Tienen 1 km. de longitud y su interior es recorrido por diversos canales de agua. Las salas nos muestran estalactitas y estalagmitas de formas sorprendentes, amplios espacios y lagos. Arañas originales habitan este lugar, pues son ciegas (normal, ya que no hay luz) y son capaces de dar saltos. Tampoco os imaginéis nada parecido a la película "Aracnofobia" ya que vimos una o dos. Se sale por un lugar distinto a la entrada y se admira un bonito panorama de la cuenca y del lago. Las cuevas no son nada especial si ya habéis visitado otras de esas características.
el país de la Zagoria
Seguimos en coche y nos adentramos en el país de la Zagoria (quiere decir país detrás de las montañas). Es un paisaje montañoso y colorido, ya que el otoño daba multitud de tonalidades a los bosques. Esta es una región que uno no se imagina que pueda existir en Grecia, pero la verdad es que nada tiene que envidiar a otras regiones montañosas de Europa. Los pueblos conservan las casas típicas de piedra con balcones de madera apiñadas en las laderas.
En estos parajes salvajes las tropas griegas detuvieron la ofensiva italiana procedente de Albania en 1940 y sufrieron especialmente la guerra civil que se produjo tras la II Guerra Mundial ya que se encontraban muy cerca del bloque comunista.
Hay un libro que recomiendo leer porque es una historia real que revive fielmente aquella época. Se llama Eleni y el autor es Nicolas Cage (su hijo). El libro empieza con el fusilamiento de su madre. No contaré más, pero merece la pena aunque esté en inglés.
Los pueblos de Vitsa y Monodendri son muy auténticos y parece que el tiempo se haya detenido en ellos. Desde Monodendri se va andando a las gargantas de Vikos . Primero se llega al monasterio de Agia Paraskevi , encaramado en lo alto de las gargantas, y desde el que sale un serpenteante camino bordeando el precipicio. De hecho este lugar fue hogar y refugio de ermitaños o de partisanos de las montañas.
Monodendri
Es difícil describir las impresiones, pero podría empezar con decir que el río Voidomatis fluye a más de 1000 m. por debajo, que las paredes ascienden totalmente verticales y que las vistas son impresionantes y abrumadoras. Te sientes insignificante.
Gargantas de Vikos
Se puede ascender por un tremendo paseo hasta una especie de enorme hueco abierto en la pared e incluso seguir un poco más adelante. Te sientas a contemplar cuanto te rodea sin darte cuenta del tiempo que pasa.
Gargantas de Vikos
El camino por el que se recorren la gargantas está excavado en la roca y es realmente espectacular.
Gargantas de Vikos y cueva al fondo
Tras un buen rato allí regresamos a Monodendri. Habíamos anotado varias casas de alojamiento en estos pueblos. A nosotros no nos venía muy bien porque no teníamos demasiado tiempo pero desde luego que se trata de un lugar fabuloso para pasar un fin de semana.
Ascendimos a Oxía por una pequeña carretera que cruza el bosque, en total unos 7 km. y que ofrece bonitas vistas de Monodendri.
El camino es malísimo y de tierra, por lo que sufrimos mucho porque temíamos sufrir un pinchazo (el coche alquilado era muy pequeño y los neumáticos muy finos) allí en medio de la nada y sin tener a nadie a quien pedir ayuda.
Milagrosamente conseguimos llegar al final del camino. Esperábamos encontrar vistas semejantes a las de las gargantas junto a Monodendri.
Gargantas de Vikos
Sin embargo se obtienen unos nuevos panoramas si caben más espectaculares porque se puede ver la totalidad de las gargantas desde allí. También hay un camino para andar por las gargantas, pero éste no se encuentra en la roca, sino por encima de ella.
Gargantas de Vikos
Bajamos con mucho cuidado hasta Monodendri y emprendimos la vuelta a Ioanina en un fabuloso anochecer en el país de la Zagoria. Para toda esta excursión se requiere algo menos de un día.
No nos dio tiempo a visitar Dodoni, donde hay unas ruinas y un teatro de la Grecia antigua bien conservados e interesantes.