Interrail por Italia
Milán - Padua - Verona - Venecia - Florencia - San Gimignano - Siena - Pisa - Nápoles - Pompeya - Costa de Amalfi - Capri - Asís - Roma - Tívoli - Mónaco |
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Prescindible |
 Merece la pena |
  Muy recomendable |
   Maravilla |
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| El pueblo de Asís se encuentra en la provincia de Umbría en el centro de Italia, cerca de Perugia. Por la mañana llegamos a Roma desde Nápoles en tren, dejamos las mochilas en el Bed and Breakfast cercano a la estación y puesto que esperábamos a un amigo que llegaba por la noche hicimos una excursión a Asís para no ver nada de Roma aún. Asís esta a 3 horas y media en tren, un poco lejos. Esas horas en tren para un interrailero hacia el final de su viaje significan dormir. Llega un momento en que te duermes profundamente y no te despierta nada, ni aunque tengas delante de tu cara a dos extraños viendo cómo cabeceas o babeas. El interrail del año siguiente que también podéis ojear en la web fue brutal en ese sentido. |
| Llegamos a la estación de tren de Asís y nos entretuvimos un poco viendo horarios de vuelta. Al salir, el autobús hasta el pueblo había partido y nos tocaba esperar 1 hora al siguiente. Decidimos ir andando y nos costó 30 minutos o más. Si alguna vez vais, salid rápidamente de la estación a por el autobús. Las vistas del pueblo y la basílica sobre la colina nos hicieron más leve la caminata. |
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Nos dirigimos en primer lugar a la basílica de San Francisco de Asís   , lugar de peregrinación a nivel mundial. San Francisco fundó en Asís la orden de los franciscanos a finales de 1208 o principios de 1209. En 1210 el Papa Inocencio III aprobó la orden redactada por Francisco. Murió en 1226 y en 1228 el hermano Elías empezaba a construir la basílica para albergar los restos de su maestro, formada por dos iglesias superpuestas y consagrada en 1253.
La actividad pictórica que se desarrolló en Asís ejerció una influencia decisiva sobre la pintura italiana del siglo XIV. |
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Encontramos obras de pintores como Cimabue o Giotto y sus discípulos, que cubren de frescos   gran parte de la basílica mostrando la historia del santo.
Los frescos de Giotto se consideran la obra maestra de su pintura. La representación más fidedigna de la cara del santo se le atribuye a Cimabue en los frescos de la iglesia inferior.
Es una visita muy entretenida, la basílica es bonita tanto en el exterior como en el precioso interior cubierto de frescos que van relatando la historia, algo muy instructivo si tenemos en cuenta que en la época en que se pintó la mayoría del pueblo no sabía leer. Así podían entender lo que la iglesia quería explicarles. |
El pueblo  está bien, con aire medieval, con muchas tiendas para turistas, merece la pena dar un paseo. |
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