Interrail por Italia
Milán - Padua - Verona - Venecia - Florencia - San Gimignano - Siena - Pisa - Nápoles - Pompeya - Costa de Amalfi - Capri - Asís - Roma - Tívoli - Mónaco |
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Prescindible |
 Merece la pena |
  Muy recomendable |
   Maravilla |
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Se llega cogiendo la Circunvesubiana (tren que rodea al Vesubio) desde Nápoles en unos 30-45 min.
Son las mejores ruinas romanas que he visitado, mucho mejor que las de Roma. Incluso al que no le gusten las ruinas ni las "piedras" le aconsejaría visitar Pompeya y maravillarse por la ciudad tan bien conservada durante siglos tras ser sepultada por el Vesubio. Os aseguro que acabaréis imaginando cómo vivían en la antigüedad porque vais por las calles, por las casas y por sus edificios civiles. Intentad conseguir una guía (libro o persona) que os explique cosas porque merece la pena. Si no, siempre queda el recurso de ir "picoteando" de lo que explican a otros grupos de turistas...lo digo por propia experiencia, pero es que hay una inmensa diferencia entre visitar piedras o visitar una maravillosa ciudad romana que tanta información ha dado para la historia.
Os advierto desde el principio. Id preparados para el calor sofocante. Hay que andar mucho y no hay demasiadas sombras. Quizás es el lugar de Italia donde más calor pasamos.
La ciudad fue fundada en el VI A.C. y se desarrolló rápidamente gracias a su posición geográfica. En el 89 A.C. pasa a ser colonia romana. Perdió su autonomía pero experimentó un increíble florecimiento, llegando a tener unos 30.000 habitantes. |
| Este esplendor fue interrumpido por un inmenso terremoto en el 63 D.C. que causó gravísimos daños y del que supieron recuperarse. Pero el 24 de Agosto del 79 D.C. la enorme erupción del Vesubio sepultó por completo Pompeya y la vecina Herculano bajo una capa de 7 metros de rocas. Pompeya tenía 30.000 habitantes en ese momento de los que muchos se salvaron. En el 1748 empezaron a desenterrarla y aún hoy se sigue con las obras. |
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| Es difícil imaginar cómo ese volcán tan alejado de la ciudad fue capaz de enterrar una ciudad bajo metros de roca. |
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Se distinguen hoteles, posadas, oficinas de correos, casas (desde las más antiguas y simples hasta las más lujosas y decoradas), palacios, bodegas, tiendas y numerosos edificios públicos: los templos, los balnearios, el mercado, los teatros, el foro, el anfiteatro, el cuartel de gladiadores. |
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| Se tiene la sensación de estar visitando una ciudad moderna, con las mismas infraestructuras, modo de vida, edificios, costumbres y ocio. Eso sí, una ciudad deshabitada. |
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El anfiteatro (muy antiguo, del I A.C.) y los dos teatros se encuentran en un buen estado de conservación mientras que el foro está más dañado. Hay casas de grandes burgueses muy interesantes por sus frescos, estatuas, jardines y patios.
Se distinguen los diferentes tipos de tiendas y las tabernas. |
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| Las calles pavimentadas irregularmente están bordeadas de altas aceras y de vez en cuando están cruzadas por losas de gran altura para facilitar el paso de peatones de un lado a otro, es decir, los actuales pasos de cebra. |
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Dependiendo del número de losas se sabe si la calle tenía un sentido o dos. Una losa significa un sentido, con las ruedas de los carros pasando a cada lado de la misma. Tres losas quieren decir dos sentidos, ya que permite el paso simultáneo de dos carros (al haber 4 huecos para ruedas). |
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| Se puede apreciar la red de canalizaciones que alimenta a las fuentes. Por las paredes encontraréis graffiti que dan información sobre la vida cotidiana, desde versos, palabrotas, invocaciones a los dioses hasta un gracioso que escribió "¡oh, pared, me admira que sostengas tantas tonterías sin desmoronarte!". |
| Sin saberlo, Pompeya se había levantado sobre un terreno originado por un río de lava expulsado siglos antes por el volcán. La ciudad fue embestida por una nube de proporciones gigantescas difícil de imaginar y compuesta de gases venenosos, cenizas, rocas y piedras incandescentes que enteraron Pompeya y a muchos de sus habitantes que no tuvieron tiempo de escapar. De hecho los arqueólogos han podido modelar en yeso, dentro de los montones de ceniza, las cavidades que han dejado los cuerpos de los sepultados y reconstruir la actitud tan dramática y desesperada que adoptaban en sus últimos instantes. Sorprende la baja estatura que tenían en esa época. |
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Y todo esto se ha obtenido de un tercio de la ciudad, ya que el resto permanece enterrado a gran profundidad.
Si habéis visitado Pompeya por la mañana os sugiero ir a la costa de Amalfi por la tarde y refrescaros con un chapuzón. |