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VENECIA
Prescindible Merece la pena Muy recomendable Maravilla
 
 
 
Poco se puede añadir de esta increíble ciudad situada en el Véneto. Los canales, las callejuelas laberínticas, la plaza de San Marcos y el Campanile, las góndolas, los palacios. Fui con grandes expectativas y volví muy satisfecho. Pero a mucha gente le desencanta por dos razones principalmente: los turistas y el olor. En cuanto a los turistas.. ¿qué queréis? ¿ver una de las maravillas del mundo y ser los únicos? Hay que pagar ese precio. En cuanto al olor hay temporadas que huele muy mal, pero no fue nuestro caso (estuvimos en el mes de julio).
Llegamos en tren desde Padua atravesando una fina franja de tierra que nos llevó a la ciudad en medio del mar.
La ciudad se extiende sobre 109 islas, en una laguna que se abre entre tierra firme y mar abierto. Está amenazada por fenómenos de hundimiento que se tratan de evitar a toda costa. Cada año el nivel del mar crece un poco y cuando hay mareas muy altas, muchas de las calles se ven inundadas, entre ellas la plaza de San Marcos.
Fue una de las más prósperas ciudades medievales en Europa y una espléndida metrópoli renacentista gracias a que era el punto de partida para el comercio marítimo con oriente.
Ya en el siglo XVI la ciudad había adquirido gran parte de su forma actual, y ahí reside parte de su encanto.
canales de Venecia
Debido a la expansión del imperio otomano y al descubrimiento y comercio con América cayó en decadencia hasta 1866, año en que pasó a formar parte de Italia. Desde entonces ha renacido.
Son famosos el Festival de Cine Internacional, en el que se entregan los leones de oro, y su carnaval que comienza a finales de enero, quizás la fiesta más famosa del mundo junto con el carnaval de Río de Janeiro.
plaza de San Marcos, Campanile y Basílica de San Marcos
Directamente empezaremos por el centro de la vida veneciana, la plaza de San Marcos , a la que se llega a través de estrechos canales y callejuelas . Esta gran plaza está rodeada de edificios antiguos únicos en el mundo por su belleza. Es una pena que esté atestada de palomas porque el suelo está lleno de lo que os podéis imaginar. Para entrar en la basílica de San Marcos tuvimos que esperar una larga cola, pero avanzaba muy rápida, así que en 10 min. estábamos dentro. La basílica se construyó para albergar las reliquias de San Marcos que fueron "traídas" (así se llama comúnmente en historia a "robadas") desde Alejandría en el año 829.
Entre 1063 y 1094 se reconstruyó según el modelo de la Basílica de los Santos Apóstoles de Constantinopla. Tiene planta de cruz griega y 4 cúpulas bizantinas que rodean a la cúpula mayor. Una vez entráis no quedáis indeferentes. Os puede maravillar o cansar un poco, puesto que está muy recargada. El número de columnas de mármol de todas las procedencias, la variedad de mosaicos de todas las épocas (muchos de ellos dorados), la mezcla de estilos y la riqueza de ornamentación contribuyen a dar a este conjunto arquitectónico un aspecto único, casi oriental. Aún se conservan los restos de San Marcos. Sobre la fachada se encuentran 4 caballos de bronce dorado griegos, del siglo IV a III A.C.
Fueron transportados por Constantino desde el arco de Trajano en Roma hasta Constantinopla y finalmente fueron "trasladados" (otro verbo empleado en historia) a Venecia en 1204 tras la conquista de Constantinopla en la cuarta cruzada. Napoleón se los llevaría a París, siendo devueltos a Venecia cuando los austríacos dominaron el Véneto. Así que esos caballos de bronce han viajado más que cualquiera de carne y hueso. Los caballos que vemos en el exterior son una copia, mientras que los originales están dentro de la basílica.
caballos de bronce de la Basílica de San Marcos
Al salir a la terraza donde está la copia de los caballos obtendréis hermosas vistas . Por un lado está la plaza de San Marcos. Los edificios que la rodean son las Procuradurías, del siglo XVI. También destaca la torre del Campanile (campanario) en una esquina de la plaza. Por el otro lado tenemos la "piazzetta" , que prolonga la plaza de san Marcos hasta la laguna.
Plaza de San Marcos
A la izquierda de la piazzetta se encuentra el palacio Ducal y a la derecha la librería vieja del s. XVI. Enfrente hay dos columnas traídas de oriente en 1180, que sirven de pedestal para el león de San Marcos y para san Teodoro, de pie sobre un cocodrilo.
piazzetta de San Marcos y Palacio Ducal
 
Venecia y Palacio Ducal desde el Campanile
El campanile fue construido en 1912 según el edificio primitivo (s. X y XII) hundido en 1902. Tiene 93 m. de altura. Subid, hay un ascensor y contemplad maravillados las vistas de la ciudad, de la basílica, de la plaza o del palacio Ducal.
Plaza de San Marcos desde el Campanile
Palacio Ducal de Venecia
El palacio Ducal (o de los Dux) merece una visita. Edificado en 814, fue reconstruido varias veces. Todas las fachadas fueron completadas entre 1390 y 1450, en estilo gótico. Se puede visitar el salón del consejo, la cárcel (pasando por el puente de los suspiros), el patio, la escalera de los gigantes (llamada así por las estatuas colosales con las que está decorada) y admiraréis obras de Tintoretto o Veronés.
Palacio Ducal de Venecia, escalera de los Gigantes
Puente de los Suspiros
Tras tantos conocimientos e historia aprendida ya sólo os queda dedicaros a pasear y admirar la ciudad, dejando descansar a las neuronas. Acercaos junto a la piazzetta a las góndolas para verlas de cerca. Ved desde el exterior el poético puente de los suspiros , que une el palacio Ducal con la cárcel. Éste era el puente en el que los presos conducidos a la cárcel desde el palacio veían por última vez la luz del sol.
góndolas en Venecia
En cuanto al paseo en góndola, nosotros no lo hicimos, porque os podéis imaginar que es bastante caro, pero hay mucha gente a la que le hace ilusión y la alquilan. Hay otras opciones además de la góndola, como el taxi o el vaporetto. El vaporetto es como un autobús en las ciudades. Hay varios que recorren los distintos canales. Es más barato que el taxi.
Gran Canal y puente de Rialto
Así que escogimos un vaporetto que siguiese el recorrido que queríamos y disfrutamos de un tour turístico por los canales. Dimos la vuelta a Venecia pasando por el Gran Canal . Es la principal vía de la urbe, está bordeado de decenas de antiguos palacios góticos, renacentistas y barrocos y residencias de las viejas familias patriarcas. Divide en dos a la ciudad. Pasamos por debajo del puente más emblemático, el de Rialto , de 1592, donde surgió el núcleo primitivo de la ciudad.
Tras cenar en un restaurante italiano y dar una vuelta, nos volvimos a dormir a Padua y regresamos al día siguiente. En Venecia estuvimos dos días, aunque con uno bastaría para verla. El segundo día nos dedicamos a recorrer callejuelas y canales perdidos, admirar rincones, casas y palacios escondidos pero con gran encanto, o incluso entrar en el museo de arte moderno de la plaza San Marcos, aunque yo no sea muy admirador de ello. La visita al museo no duró mucho. Nos quedamos sin ir a Murano , la isla famosa por su cristal, donde se visita la fábrica y enseñan cómo lo trabajan. Conozco a gente que ha estado y le ha gustado.
Gran Canal de Venecia
También encontraréis carísimo tomar algo en las terrazas de la plaza de San Marcos, así que hacedlo sólo si tenéis muchas ganas. Las terrazas están semi vacías, pero los dueños sabrán..... Hay algunas terrazas con orquesta incluída.
Por la estrechas calles encontraréis cientos de tiendas con objetos típicos de Venecia, especialmente cristales de Murano o máscaras de carnaval. Sobre todo por la tarde estas callejuelas se llenan de turistas de compras, paseando o buscando un lugar para cenar. Al anochecer ya queda muy poca gente por los alrededores de la plaza de San Marcos, porque se han vuelto a sus hoteles (muchos lejos del centro) o se han marchado de la ciudad.
Por tanto, si tenéis oportunidad de ir a Venecia en cualquier época del año, no dudéis. Un amigo mío estuvo en invierno y me explicaba que le encantó la Venecia misteriosa, cubierta por la niebla y vacía de turistas.