Interrail por Italia
Milán - Padua - Verona - Venecia - Florencia - San Gimignano - Siena - Pisa - Nápoles - Pompeya - Costa de Amalfi - Capri - Asís - Roma - Tívoli - Mónaco |
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Prescindible |
 Merece la pena |
  Muy recomendable |
   Maravilla |
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Esta ciudad se encuentra entre Milán y Venecia, a 1 h. de Padua y a 2 h. de Venecia. Aunque no se incluya entre las más conocidas, os diría que una visita a esta ciudad es obligatoria. Alberga un gran encanto y romanticismo. Realmente os sorprenderá. Su Arena, sus calles medievales, su castillo junto al río, Romeo y Julieta, sus bonitos rincones son sólo algunas de las maravillas que os reserva. En un día puede ser visitada, pero seguro que hay gente que se quedará más tiempo. Eso sí, hay muchos turistas y es difícil encontar alojamiento.
La historia de esta ciudad es rica, empezó por ser una floreciente ciudad romana, pasando por el gobierno de la familia Scaligeri que la llevó al máximo de su poder y por la posterior subordinación a Venecia que permitió el desarrollo de las artes y cultura. En el siglo XIX cambió varias veces de manos entre la Francia de Napoleón y los austríacos.
Empezamos dirigiéndonos a la plaza del Bra    , punto de gran animación, dominado por el magnífico Arena romano    , del siglo I A.C. Es uno de los más importantes y mejor conservados anfiteatros romanos. |
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| Posee forma elíptica, tiene una capacidad para 22.000 espectadores y durante el verano se celebran óperas famosas con unos decorados magníficos. |
| El día que llegamos allí no había espectáculo, una pena, porque si no habríamos comprado entradas sin dudarlo. Sí pudimos ver una parte del decorado (en la foto). Si planeáis visitar Verona informaos de qué días se celebran. Además, alrededor de la plaza hay edificios elegantes, como es el caso del neoclásico palacio Barbieri (hoy día el ayuntamiento) o el palacio de la Gran Guardia. |
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Seguimos hacia la plaza delle Erbe    a través de una animada calle peatonal llena de tiendas y restaurantes, vía Mazzini   . Esta plaza fue el antiguo foro romano y hoy en día hay un colorido mercadillo. La plaza está rodeada por varios palacios, casas antiguas, torres y la fuente de la Madonna. Realmente en esta plaza se concentran muchas de las cosas que un turista busca cuando visita un lugar.
Si os atrevéis y estáis en forma, subid a la torre altísima de Lamberti   , desde la que os aseguro que obtendréis magníficas vistas de la ciudad y los alrededores. |
Tras ello nos encaminamos a la vía Capello nº 23, donde la leyenda dice que está situada la casa de Julieta    , la heroína de Shakespeare. Entramos por un pequeño túnel y alucinamos viendo todas las paredes pintadas, y cuando digo todas es todas. No queda ni un hueco libre tras el paso de miles y miles de enamorados que han dejado su firma allí. Del túnel salimos a un encantador patio donde se puede ver y visitar el balcón de Julieta al que se accede a través de la casa. |
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Ni qué decir tiene que las parejas quedarán encantadas visitando este lugar tan romántico. Una pena que haya que compartirlo con tantos turistas. Podéis tocar la teta derecha de la estatua de Julieta que hay en el patio, ya que da suerte. Fijaos en la pared firmada del fondo. Aquí nos ocurrió una anécdota graciosa. Mantenemos una teoría que llamamos el efecto dominó. Si haces algo distinto en un lugar atestado de turistas, ellos lo repetirán, aunque no sepan de qué se trata. Sabíamos que tocar la teta de la estatua traía suerte y nos sorprendió estar en un patio con montones de turistas que no prestaban atención alguna a la estatua. |
| Tranquilamente nos hicimos la foto de rigor. Mientras posaba para la cámara, veía de reojo que varios curiosos me observaban divertidos. Una vez tomada la foto tuve que saltar a un lado para salvar la vida ante la horda de turistas que se abalanzó sobre la teta de la estatua haciendo fotos. Fue muy gracioso, tanto que por la tarde volveríamos para comprobarlo de nuevo. El resultado fue idéntico. |
Siguiendo con la ruta, alrededor de la plaza dei Signori se puede disfrutar de varios palacios de la familia Scaligeri   , que gobernaron Verona entre 1260 y 1387, además de sus impresionantes tumbas   , obras maestras del arte medieval. También merece la pena el palacio del Comune   y las escaleras góticas del Old Market Yard  . |
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Seguimos el camino hacia el río para encontrarnos con la mayor iglesia de la ciudad, la iglesia de Sta. Anastasia . Al llegar a la plaza Bra Molinari se observan unas hermosas vistas del teatro romano situado al otro lado del río  . Cruzamos el puente Pietra, puente romano del I A.C. destruido en la segunda guerra mundial y reconstruido después  . Vamos ascendiendo por la colina en la que está situado el teatro romano  del siglo I D.C. hasta llegar a un punto con bonitas panorámicas de la ciudad   . Cruzamos de nuevo el río y pasamos por la catedral , en la que efectuamos una rápida visita para ir al castillo viejo a través de una puerta romana, la puerta Borsari.
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El castillo  es el más impresionante de los edificios de los Scaligeri, construido al final de su gobierno cuando empezaron a dudar de la lealtad de los ciudadanos. Destaca el patio interior y también el puente adosado al castillo con su peculiar estructura arquitectónica.
Finalmente dudamos en visitar la tumba de Julieta, que se encuentra un poco lejos, o tomarnos algo bien frío. Estábamos muy cansados y hacía tanto calor que no dudamos un segundo. |
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| Nos tomamos un rico helado italiano sentados en la plaza del Bra y después cenamos un buen plato de pasta cerca de la misma plaza. Cogimos el tren a las 22 h. con un buen sabor de boca tras haber visto tantas cosas. |