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Ruta seguida en Escocia

Stirling - Linlithgow - Edimburgo - Oban - Glencoe - Fort William - Eilean Donan - Isla Skye - Plockton - Strathpeffer Highland Games - Lago Ness - Inverness - Western Ross - Fort George - Glasgow

 
EDIMBURGO
Prescindible Merece la pena Muy recomendable Maravilla
 
 
 
Edimburgo es la capital de Escocia y la segunda ciudad más visitada de Gran Bretaña tras Londres.

Durante el reinado de Jacobo II (siglo XV) Edimburgo surge como capital de Escocia sustituyendo a Perth. Hoy en día es capital administrativa y cultural frente a Glasgow, que tiene una industria más desarrollada.
María Estuardo fue reina a los 6 años por la muerte de su padre Jacobo V. Se casó con Francisco II de Francia, que murió en poco tiempo, siendo el reinado más corto de ese país. María Estuardo vuelve en 1560 a Escocia y se encuentra con la oposición de los reformistas (llamados presbiterianos). Éstos son dirigidos por John Knox, discípulo de Calvino, y se oponen a la monarquía. Hicieron todo lo posible por desestabilizar a María y fueron los causantes de numerosos disturbios. En todo este caos María se casó con su primo lord Darnley. Lord Darnley mandó asesinar al secretario y quizás amante de María. El esposo murió días más tarde en una emboscada. Las sospechas apuntan a la reina y para mejorar la situación María se acercó mucho al conde de Bothwell, supuesto asesino de su marido. Todo ello va enfureciendo a los nobles, que se rebelan y fuerzan la huída del conde y la abdicación de María. Huyó a Inglaterra para refugiarse junto a su prima la reina Elisabeth. Desde entonces en Escocia manda la iglesia presbiteriana (protestante). Puesto que la reina inglesa no tiene descendencia teme por su trono y por ello mantiene a María cautiva durante 18 años hasta ejecutarla en 1587 por traición.
El hijo de María, Jacobo VI, accedió al trono de Escocia. Ante la falta de descendencia de Elisabeth es nombrado rey de Inglaterra en 1603. Se llamará Jacobo I de Inglaterra y desde entonces ambas coronas pertenen a la misma persona. Jacobo se instaló en Londres y abandonó su tierra de origen.
Tras varios monarcas, Carlos I reinó entre 1625 y 1649 intentando prescindir del Parlamento inglés, una relación que ya se había deteriorado desde Jacobo I. El conflicto político acabó en guerra civil. Carlos I, apoyado por Escocia contra Oliver Cromwell con el ejército del Parlamento. En 1649 Carlos I era decapitado. Inglaterra se convertía así en el primer Estado europeo en el que los derechos parlamentarios vencieron al poder absoluto de los monarcas. Cromwell tomó el poder y tuvo que resistir la presión de los seguidores del heredero Carlos II, los escoceses. Cromwell murió en 1658 y la monarquía se restauró en 1660. Su sucesor Jacobo II volvió a cuestionar la autoridad del Parlamento, lo que provocó una nueva revuelta que llevó a su destitución tres años después. El Parlamento nombró a un nuevo rey, Guillermo III, el rey de Holanda. Este monarca dócil en 1689 firmó un documento que limitaba el poder real, el cual fue decreciendo durante el XVIII y pasando a los ministros.
Cuando ya parecía todo en orden volvió a revolverse. Los habitantes de las Highlands son muy leales a los Estuardo y no reconocen plenamente al rey. Uno de los jefes del clan MacDonald juró fidelidad al rey con una semana de retraso. Como represalia todo el clan fue asesinado en Glencoe en 1692 mientras dormían.
Al principio de siglo Escocia pasa un mal momento económico debido en gran parte a las limitaciones que impone Inglaterra. Casi en bancarrrota, Escocia se ve obligada a firmar el tratado de la Unión en 1707 y el Parlamento escocés desaparece. Los partidarios de los Estuardo (llamados jacobitas) quedan indignados y se levantan en 1715, acabando derrotados rápidamente. Treinta años después hay un segundo intento bajo el mando de Carlos Eduardo Estuardo (Bonnie Prince Charlie), que reclamaba el trono para su padre. Respaldado por los highlanders y por Francia conquista Edimburgo y quiere atravesar la frontera. Los jefes highlanders se negaron a seguir hacia el sur y el esperado apoyo francés falló. El ejército de Inglaterra, conducido por el duque de Cumberland persigue a Charlie hasta Culloden, donde en 1746 se produce la batalla y el aplastamiento de los jacobitas. La Corona obligó a los highlanders a disolver los clanes y prohibió la gaita y la falda (llamado kilt). Los Highlands se van despoblando. Muchos tuvieron que emigrar a América o Glasgow, ciudad obrera con penosas condiciones de trabajo. Cuando cesó la dominación inglesa Edimburgo cayó en la pasividad. El gobierno inglés no se molestó demasiado en la mala situación escocesa de manera que desde el siglo XIX vuelve a surgir un movimiento nacionalista que se traduce en la creación del Partido Nacionalista Escocés en 1934. Los siglos XVIII y XIX fueron sobresalientes en el ámbito literario: Robert Burns (poeta opositor a la supremacía inglesa), Stevenson (la Isla del Tesoro, el Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde), Walter Scott (creador de la novela histórica, como Rob Roy o Ivanhoe), Arthur Conan Doyle (creador de Sherlock Holmes). También Graham Bell (inventor del teléfono) nació aquí.
Por todo ello Escocia conserva sus propias características que hacen que se pueda considerar una nación por sí sola. Tiene su propio equipo de fútbol y rugby, su propia Iglesia, su propio sistema jurídico y educativo. El fuerte sentimiento nacional, respaldado por escoceses ilustres como Sean Connery, acabó por traducirse en la autonomía de Escocia gracias al referéndum de Tony Blair, con la creación del Parlamento en 1999. Incluso un tercio de la población estaría de acuerdo con la independencia.

Llegamos a Edimburgo. Había una niebla muy baja que le daba un toque mágico a la ciudad. Lo peor del lugar es el precio de los aparcamientos. Cuando llegamos ya no había que pagar pero vimos unos precios exagerados. En la oficina de turismo nos dirían luego que todo el centro es zona de pago, así que no quedaba otro remedio que soltar el dinero.
Royal Mile desde Princess Street
Royal Mile desde Princess Street
Esa tarde fue de reconocimiento de la ciudad. Desde la oficina de turismo, en la gran calle comercial Princess Street , fuimos a dar una vuelta por el barrio antiguo, donde destaca la Royal Mile . Es una calle que va del castillo al palacio y donde se encuentran los edificios más antiguos de la ciudad.
Esta calle es sencillamente maravillosa y muy poética. La calle, además, está muy animada y una gran parte de su enorme longitud es peatonal.
Abundan bares, tabernas, pastelerías y por supuesto tiendas de turistas. Probad el fudge, un dulce que puede tener miles de sabores y que se vende en pastelerías. Y a todo ello hay que añadir que hicimos coincidir nuestra estancia con el Festival Internacional de Edimburgo . Es uno de los acontecimientos culturales más importantes del mundo, que tiene lugar durante tres semanas en agosto desde 1947, cuando se pensó en celebrar el final de la guerra.
edificios junto a la Royal Mile
Festival Fringe
Además hay todo tipo de manifestaciones, especialmente teatrales y musicales ya que paralelamente se celebra un festival de cine, otro de Jazz, la feria del libro o el festival Fringe (teatro de vanguardia y amateur). La calle se llena de gente disfrazada que intenta atraer con su imaginación al mayor número de personas a sus obras. Es un ambiente alocado y divertido. Todas las bajeras del centro son alquiladas para acoger a todo tipo de grupos con interés en representar cualquier cosa. La calle es un espectáculo.
Por si fuera poco a todo ello se suma el Military Tattoo , un gran desfile militar mundialmente conocido que se celebra a diario (en agosto) en la explanada del castillo por la noche.
Actúan diversas bandas escocesas con sus gaitas, kilts y tambores, pero también se traen actuaciones de otras partes del mundo. El entorno del castillo al anochecer es mágico. El espectáculo termina con la aparición del gaitero solista en las almenas del castillo. Multitudinaria es la llegada de los participantes del desfile en una serie de autobuses que no acaba nunca.
Military Tattoo
llegada del Military Tattoo a la Royal Mile
La Royal Mile se llena de gente que vitorea y aplaude con el paso de los vehículos. Parecen estrellas de rock o cine. Un aviso: estuve intentando conseguir entradas desde un mes antes por e-mail y teléfono sin éxito. En Edimburgo fuimos a la oficina de venta de tickets y tampoco había ninguna (teníamos la esperanza de que alguien las hubiese devuelto). Si tenéis interés en ir, debéis cogerlas con muchos meses de antelación.

Por la noche volvimos a Glasgow bajo una espesa niebla que dificultaba la conducción. El tramo entre Edimburgo y Glasgow presentó niebla en todos los trayectos. Al llegar a Glasgow ya muy cansados hubo unos segundos que estuve conduciendo en dirección contraria hasta que vi unas luces a lo lejos por mi carril y me cambié. Pero no os preocupéis demasiado, porque este suceso se debió a que no había ni un coche por la ciudad y así es fácil despistarse.

Al día siguiente volvíamos para visitar los monumentos más importantes. Las dos grandes ciudades están separadas por 1 h. en coche. Junto a la niebla y por desgracia estuvo lloviendo todo el día sin parar ni un solo momento. Aunque los dos primeros días de las vacaciones fueron nefastos en cuanto al tiempo, tuvimos suerte en general puesto que el resto (en los que visitamos las Highlands) fueron soleados, algo muy poco común a pesar de ser verano. Todas las fotos que se ven en las tiendas se hacen durante días soleados, pero debéis ir preparados para la lluvia o el frío casi la mitad del tiempo que estéis.

castillo de Edimburgo
Nos dirigimos al castillo de Edimburgo directamente. Domina la ciudad situado sobre una colina a más de 100 m. de altura. Las primeras fortificaciones datan del siglo XI pero la mayor parte de lo que queda es del XVI y posterior. El monarca Jacobo III residió aquí y la reestructuración del castillo alcanzó su punto culminante en 1511, con la inauguración del Gran Salón por Jacobo IV. Con los Estuardo el castillo se convertía en el más importante de Escocia. Esta fortificación ha sido asaltada y recuperada varias veces.
En la Edad Media fue el castillo más importante durante las interminables guerras entre Escocia e Inglaterra. En 1566 nació aquí Jacobo VI. El último suceso importante se produjo cuando las tropas inglesas se negaron a abrir las puertas durante el asedio de Bonnie Prince Charlie en 1745. Desde entonces la antigua fortaleza ha asumido muchas otras funciones.
El complejo es una maravilla con muchísimos lugares de interés y con historia, de lo que sólo comentaré lo más importante para no extenderme.
Como anécdota decir que la visita nos salió gratis. Íbamos con el pase comprado en Stirling y entramos con un enorme grupo de turistas. Aunque íbamos buscando al portero para enseñarle el pase nos dimos cuenta de que estábamos dentro del castillo sin quererlo (y sin haber visto al portero), así que seguimos nuestro camino.
El complejo de la fortificación permite comprender perfectamente cómo funcionaban las fortalezas antiguas al ir recorriendo cada una de sus partes. Hay varias baterías de cañones, entre las que destaca el cañón llamado de la "una en punto" por ser disparado a esa hora. La tradición empezada en 1861 acoge a cientos de turistas esperando el momento. Aunque sabes cuándo va a ser disparado el susto está asegurado.
entrada al castillo de Edimburgo
Seguimos ascendiendo mientras contemplamos más cañones, barracones, residencias, puertas y museos a los que luego volveríamos. Se llega a una hermosa capilla que es el edificio más antiguo del castillo y de toda la ciudad, concretamente de la primera mitad del XII.
Mons Meg
Junto a la capilla está el inmenso cañón de asedio medieval conocido com el Mons Meg . Este cañón de 1449 y 6 toneladas fue un regalo de Felipe de Borgoña a Jacobo II. Se utilizó en varios asedios pero la gran dificultad para su transporte (se requerían 100 soldados y avanzaba 5 Km. diarios) cayó en desuso un siglo después. En 1558 participó en las celebraciones de la boda entre María Estuardo y el rey francés Francisco. El proyectil apareció a 3 Km. de distancia. En el cumpleaños de Jacobo VII reventó (1861).
Seguimos hacia arriba y entramos en la plaza de la Corona , centro del castillo. Se creó en el XV como patio del castillo. La verdad es que el lugar nunca fue residencia de la familia real, que sólo se alojaba aquí si había alguna amenaza. La plaza está rodeada de varios edificios históricos:
El Palacio Real . María Estuardo se alojó aquí en espera del nacimiento de Jacobo VI en 1566. El rey Jacobo volvería en su 50 aniversario (1617) e impulsó la remodelación del Palacio Real. El último soberano que durmió aquí fue Carlos I en 1633 en la víspera de su coronación.
Dentro del Palacio se visitan los Honores de Escocia . Son las insignias reales más antiguas del Reino Unido y consta de corona, cetro y espada. Se forjaron durante los reinados de Jacobo IV y V y se utilizaron por primera vez durante la coronación de María Estuardo en Stirling en 1543.
Palacio Real del castillo de Edimburgo
Se utilizaron para coronar a Carlos II y desde entonces se escondieron en varios lugares de Escocia a salvo de Cromwell. En 1707 se produce el Tratado de la Unión y los Honores se guardan en la cámara de la Corona bajo llave. En 1818 Walter Scott, con el permiso del príncipe, mandó abrir la cámara y forzar la cerradura, donde estaban igual que un siglo antes.
Honores de Escocia
Junto a los Honores está la Piedra del Destino , que descansa aquí desde 1996. Esta piedra se empleó como trono sobre el que se coronaban los reyes escoceses en la abadía de Scone. El rey Eduardo I (llamado el "martillo de los escoceses") en 1296 se la llevó por la fuerza. Se depositó en la abadía de Westminster en Londres, dentro del Trono de Coronación, utilizándose en las ceremonias de coronación de los monarcas ingleses y desde 1714 de los reyes de Gran Bretaña. Ahora la Piedra descansa en Escocia y sólo se saca para la coronación del nuevo rey en Westminster.
Otro edificio es el Gran Salón , construido en 1511 por Jacobo IV como principal lugar de ceremonia del castillo, aunque no se le dio mucho uso porque los monarcas preferían vivir en el palacio de Holyrood. Cuando Cromwell capturó el castillo en 1650 el Salón se utilizó como barracones durante dos siglos. En 1886 el ejército abandonó el edificio y empezó la restauración. Precioso techo de madera original medieval. Hay expuestas numerosas armas y armaduras bastante impresionantes.
Gran Salón del castillo de Edimburgo
Monumento a los Caídos de Escocia del castillo de Edimburgo
Por último está el Monumento a los Caídos de Escocia . La iglesia de Santa María estaba aquí emplazada pero en 1540 se convirtió en almacén de municiones. En 1750 se derribó para construir barracones. Cuando la guarnición abandonó el castillo en 1923 se aprovechó para transformar el edificio en monumento a los caídos en la I Guerra Mundial. También rinde homenaje a los caídos en la II Guerra Mundial y campañas posteriores.
Por útlimo desde la plaza se accede a los sótanos del castillo . Se han utilizado con varios fines a lo largo de la historia, destacando como cárcel. Albergó prisioneros de guerra franceses capturados durante la guerra de los Siete Años con Francia. Los sótanos volvieron a emplearse como prisión durante la Guerra de Independencia americana (1775-1783). Hubo hasta mil prisioneros, en su mayoría marineros, de diversas nacionalidades: españoles, irlandeses, holandeses, americanos.
Finalmente las guerras contra la Francia Napoleónica fueron las que más prisioneros proporcionaron (1793-1815), en su mayor parte marineros. El paseo por los sótanos reproduce fielmente las condiciones de vida de los prisioneros y ofrece la variedad de actividades con las que mataban el aburrimiento.
Cuando íbamos hacia la salida hicimos una corta parada para ver el museo de la guerra o el de los Royal Scots .
sótanos del castillo de Edimburgo
Royal Mile
Fue necesaria una mañana para la visita del castillo. Después caminamos hacia la Royal Mile, animada y bulliciosa debido al festival. La calle es muy elegante, con edificios antiguos a ambos lados.
Dudamos si entrar en la Cámara Oscura y Torre porque nos parecía atractiva pero al final decidimos seguir. Además de vistas sobre la ciudad la entrada permitía el acceso a salas de holografía, fotografía y óptica. Quizás si hubiese sido más barato......
En Royal Mile hay muchos edificios de interés que además se pueden visitar o albergan museos y exposiciones. La lista es muy larga así que sólo hablaré de algunos:
El museo de los escritores , casa del XVII con manuscritos de Robert Burns, Walter Scott y Robert Louis Stevenson. Entrada gratuita.
La catedral de Saint Giles data del siglo XV en su mayor parte pues un incendio la destruyó en el XIII. Bonita cúpula en forma de corona. En el espléndido interior destaca la capilla y sala de la orden del Cardo , cuyos caballeros son nombrados por la reina. Fue la sede de las predicaciones de John Knox.
catedral de Saint Gilles
posada del Caballo Blanco, en la Royal Mile
Seguimos para detenernos frente al edificio del Parlamento del XVII, sede del Parlamento Escocés hasta 1707. Se puede visitar su interior.
La casa de John Knox , vivienda del XV con recuerdos del personaje.
La posada del Caballo Blanco , del siglo XVII, destaca por su bella arquitectura. Era la antigua posada y donde se tomaba la diligencia a Londres.
Finalmente al final de la Royal Mile se llega al Palacio de Holyrood . Es la residencia oficial de la reina cuando visita Edimburgo. Audioguía muy bien trabajada y gratuita que facilita la visita y es muy fácil de seguir.
entrada al palacio de Holyrood
La abadía del palacio fue fundada por David I en el siglo XII. En 1500 empezaron las obras del palacio y se acabó a finales del XVI con estilo renacentista.
palacio de Holyrood
Se entra por el amplio patio que nos muestra la elegante fachada. La visita es muy amena.
Además de la sala del trono se visita la habitación donde Rizzio, el secretario de María Estuardo, fue asesinado. También destaca la habitación de la reina y un pasadizo secreto del XVI descubierto en 1970 que comunica la habitación de lord Darnley con la abadía, por lo que probablemente sería usado para entrar por los asesinos de Rizzio. Finalmente se llega a las formidables ruinas de la abadía, en las que se respira un ambiente mágico.
abadía del palacio de Holyrood
Volvemos por la Royal Mile y bajamos al barrio de Grassmarket. La plaza de Grassmarket fue el mercado semanal desde 1477 hasta 1911 y escenario de numerosas ejecuciones. De ahí parten varias calles antiguas.
calles de Edimburgo
Una de ellas nos lleva a la iglesia de Greyfriars, de 1620, que es la primera iglesia construida tras la Reforma. También nos dirigimos a Chambers Street, una calle que alberga varios edificios importantes como la universidad de Heriot Watt, un teatro, la vieja universidad, el Museo de Escocia (un moderno edificio) y el Museo Real.
barrio de Grassmarket
Los museos cerraban a las 17 h., muy pronto. El museo de Escocia explica la historia de Escocia hasta nuestros días.
Charlotte Square
Por último quisimos ver el barrio de New Town , ejemplo de arquitectura georgiana. Son calles elegantes y simétricas y el conjunto es muy armonioso, de finales del XVIII. Lo más destacado nos pareció Charlotte Square , aunque no permanecimos mucho tiempo por el increíble aguacero que estaba cayendo. Hay muchas tiendas por esta zona. También pasamos por el National Gallery de Escocia, una de las mayores pinacotecas de Europa que por supuesto estaba cerrada.
Volvimos a la Royal Mile rodeando el castillo para buscar un buen lugar donde cenar y calentarnos. Para ello entramos en varios hasta dar con uno lleno de escoceses, lo que es una buena señal. Tomamos comida típica escocesa, como el delicioso haggis y por supuesto lo mojamos con cerveza escocesa tanto rubia como tostada.
castillo de Edimburgo
Estuvimos dudando de hacer el tour del Asesinato y el Misterio, en el que un guía disfrazado de fantasma recorre de noche los lugares en los que ocurrieron historias terroríficas de todo tipo. Pero seguía lloviendo y decidimos volver a Glasgow.