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Ruta seguida en Escocia

Stirling - Linlithgow - Edimburgo - Oban - Glencoe - Fort William - Eilean Donan - Isla Skye - Plockton - Strathpeffer Highland Games - Lago Ness - Inverness - Western Ross - Fort George - Glasgow

 
GLASGOW
Prescindible Merece la pena Muy recomendable Maravilla
 
 
 
Glasgow es la otra gran ciudad de Escocia y su capital económica. Todo el mundo se imagina una ciudad industrial, gris y sucia. Y es verdad en parte, no lo vamos a negar. Pero por otro lado hay barrios muy interesantes además de una vida cultural muy intensa. Como ejemplo decir que en 1999 fue nombrada capital europea de la cultura y capital británica de la arquitectura y el diseño.
También en Agosto la ciudad celebra el Campeonato Mundial de Bandas de Gaiteros. Hicimos coincidir nuestra estancia con este evento pero no nos sería posible asistir ya que cambiamos los planes.
Es más ciudad que Edimburgo, y si la visitáis descubriréis la verdadera Escocia. Por ejemplo en la universidad de Glasgow todos los estudiantes son escoceses mientras que en la de Edimburgo la mitad son ingleses. La ciudad es claramente obrera, marcada por muchas luchas en el pasado y diversas crisis. Quizás por ello sus habitantes son muy educados, gentiles y disponibles; lo que cuenta sobre todo es la gente.

Llegamos al aeropuerto de Glasgow Prestwick con Ryanair, a una hora en tren de la ciudad. El primer contacto con Escocia fue auténtico. Estábamos esperando al tren resguardados mientras caía una inmensa tromba de agua. Por las ventanas se veía a lo lejos un campo de golf. En el campo los escoceses seguían jugando tranquilamente a pesar del diluvio. Llegamos a nuestro alojamiento, un Bed and Breakfast de Glasgow reservado por e-mail. Cuando alguien hace las cosas bien merece que lo reconozcan. Claremont House es un B&B de buen precio, muy bien cuidado y de elegantes habitaciones. Su dueño Angus es realmente servicial y atento. Quedamos muy satisfechos. El establecimiento queda en una zona residencial a unos 20 min. andando del centro. La zona no tiene animación nocturna pero a la vez es muy tranquilo para dormir.
Hay una cosa que os maravillará de este país. Los desayunos escoceses son colosales. En los Bed and Breakfast se come tanto que luego al mediodía se tiene poca hambre: huevos, bacon, patatas, salchichas, zumos, café, leche, cereales, fruta, tostadas, mermelada, mantequilla. Se me está haciendo la boca agua al recordarlo.

El origen de la ciudad se remonta a la fundación de un arzobispado en 1115 por David I. Glasgow experimentó su desarrollo bajo la dominación británica, a partir de 1707. Se enriqueció por el comercio con las colonias británicas, especialmente tabaco. Después se descubrió carbón y hierro en la región, lo que unido a su condición de puerto importante provocó una extraordinaria actividad durante el XIX, la Revolución Industrial. De hecho se convirtió en uno de los puertos más importantes del mundo, conseguido mediante obras descomunales en el Clyde que alcanzarían un tamaño parecido al canal de Suez. Por un lado la ciudad se embelleció con monumentos, jardines y residencias. Por el otro crecieron los barrios obreros pobres y llenos de emigrantes irlandeses y campesinos de los Highlands. La tremenda industrialización no se preocupó de los problemas ecológicos y Glasgow adquirió la imagen sucia, sin brillo y gris que aún perdura. Además los barrios pobres se vieron sacudidos por la tuberculosis y el alcoholismo, pintando un negro panorama que Dickens retrató tan bien. Durante la crisis económica se cerraron varias fábricas, como los astilleros del Clyde, unas 20 empresas a lo largo de 30 km. y de los que habían salido el Queen Elisabeth y el Queen Mary. Actualmente la ciudad trata de mejorar esta imagen y está en una especie de transición mediante la diversificación de actividades. En ella reside cerca de un tercio de la población de Escocia.

En la ciudad existen dos clubes de fútbol cuyos seguidores se llevan muy mal, lo que contrasta con la fama de hospitalidad de los habitantes. Son el Celtic de Glasgow y los Glasgow Rangers. Los Rangers son protestantes y están a favor de que Irlanda del Norte forme parte del Reino Unido. Los Celtics son católicos y piensan lo contario. Sus diferencias religiosas y políticas provienen ya del siglo XIX y parecen irreconciliables. En una gran proporción de las tabernas encontraréis símbolos de uno u otro equipo.
catedral de Saint Mungo
Empezamos por los alrededores de la catedral, la parte más antigua de la ciudad. La catedral de San Mungo se edificó en el XIV sobre una cripta del XII, en el emplazamiento de la primera iglesia levantada en el VI por San Mungo, patrono de la ciudad. Es la única catedral (con otra) que quedó en pie tras la Reforma en Escocia. El interior es magnífico, de estilo gótico. No se ven objetos religiosos porque fueron quemados durante la Reforma.
Al salir de la catedral fuimos al museo de Vida y Arte Religioso de San Mungo .
Cristo de San Juan de la Cruz de Dalí
Es el único museo del mundo que alberga bajo el mismo techo a las principales religiones del planeta y las explica de forma muy sencilla.
Hay varios tesoros religiosos como una máscara de momia egipcia, una estatua de Siva o el famoso Cristo de San Juan de la Cruz de Dalí, que os sorprenderá por su perspectiva. A la entrada del museo se observa un auténtico jardín Zen diseñado por un experto japonés.
jardín Zen del museo de Vida y Arte Religioso de San Mungo
Desde el museo se contemplan vistas de la catedral y del monumental cementerio junto a la catedral.
Junto al museo está la casa más antigua de Glasgow, el Provand´s Lordship , de 1471. María Estuardo vivió aquí durante sus estancias en la ciudad y los muebles son antiguos y auténticos.
Tras ver los alrededores de la casa y la catedral fuimos hacia el centro de la ciudad.
la casa más antigua de Glasgow, el Provand´s Lordship
George Square de Glasgow
El centro está lleno de edificios de los siglos XVIII y XIX. El conjunto no es algo muy atractivo, pero hay detalles que por separado merecen la pena.
Empezamos por George Square , la plaza principal, rodeada de edificios del XIX y entre los que destaca el City Chambers, de estilo renacentista italiano. En el centro de la plaza hay un monumento a Walter Scott sobre una alta columna.
Nos dirigimos hacia el jardín de Glasgow Green , un parque agradable a lo largo del Clyde y un símbolo donde se concentra la historia de la ciudad. Tiene 800 años de antigüedad y para los habitantes de Glasgow es propiedad de la gente. Fue testigo de la revista de las tropas por parte de Bonnie Prince Charlie en 1746, antes de ser derrotadas en Culloden. Fue testigo de la revolución industrial, cuando James Watt descubrió en 1765 la aplicaciones de la compresión de vapor. Se ejecutaron públicamente a muchas personas entre 1814 y 1865.
Todas las manifestaciones y movilizaciones sociales por la libertad se llevaron a cabo aquí, junto con muchas batallas ecológicas. Las protestas por el cierre de los astilleros del Clyde en 1974 o la huelga de mineros de 1984. Este jardín ha sido la tribuna en la cual han predicado todos los movimientos (obispos, ateos, sindicalistas, patronos, etc.) hasta la Segunda Guerra Mundial. Numerosos líderes sindicales y políticos se formaron por los jardines. Los Glasgow Rangers (1873) y el Celtic de Glasgow (1888) se fundaron aquí.
Palacio del Pueblo
invernadero del Palacio del Pueblo
Dentro del jardín está el Palacio del Pueblo , el museo de la historia de Glasgow y sus habitantes. Se construyó en 1898 en estilo renacentista francés. El interior es muy didáctico y explica la vida social, los oficios y los gremios a través de los años. También es curioso el invernadero tropical unido al edificio, en el que hacía un calor insoportable y donde se podía tomar un café.
Junto al palacio se levanta la fábrica de alfombras Templeton , un viejo edificio multicolor de 1892 de estilo veneciano. Su historia es peculiar. Antes de construirlo el ayuntamiento exigió al dueño (James Templeton) que el edificio fuese estético. Templeton le preguntó al arquitecto cuál era el edificio más bello del mundo, a lo que contestó que el palacio del Dux en Venecia. El dueño le sugirió entonces que se inspirara en ese palacio para la fábrica. Reflejo del capitalismo bestial que dominaba la época es el trágico suceso que aconteció en la fábrica. Cuando se estaban levantando las paredes ya se estaba produciendo. Las paredes se desplomaron y mataron a 29 tejedoras.
Después fuimos a otra zona alrededor de la estación de tren. Se trata del Glasgow victoriano y comercial. Básicamente se trata de seguir las dos arterias (peatonales en gran parte) de la ciudad observando edificios y plazas a ambos lados, además de innumerables tiendas. Desde la estación recorrimos Buchanan Street. Visitamos el Stock Exchange , construido en 1875 en estilo gótico veneciano. Entramos en la Galería de Arte Moderno . Varias agradables terrazas en la plaza.
Buchanan Street, Glasgow
Princess Square
Seguimos por Buchanan hasta llegar a Princess Square , precioso edificio del XIX lleno de selectas tiendas carísimas y un interior de estilo art déco.
También pasamos junto al Lighthouse, un museo de la arquitectura y diseño que contiene el centro Mackintosh y la torre Mackintosh con vistas de la ciudad. Como el diseño no nos interesa mucho seguimos nuestro trayecto.
Llegamos a la otra calle principal: Sauchiehall Street . La más animada de Glasgow con muchísimas tiendas, restaurantes, bares y edificios modernistas. Comimos en un restaurante y después tomamos el postre y un té en una enorme pastelería. La verdad es que los postres escoceses son bastante ricos. Probamos el típico pastel de manzana.
té en Sauchiehall Street
Escuela de Arte de Mackintosh
Ya repuestos continuamos por la calle admirando los edificios del arquitecto Mackintosh : la Willow Tearoom y la Escuela de Arte. Mackintosh (1868-1928) fue uno de los mayores artistas que ha salido de Glasgow, y sus edificios tienen un peculiar estilo modernista que contribuyeron al desarrollo del Art Nouveau.
Seguimos andando hasta el barrio de la Universidad.
Ahí se encuentran dos museos interesantes y gratuitos. La Galería y Museo de Arte es una mezcla de temas: arqueología, etnografía, antigüedades, armas, cuadros, etc. Estaba cerrado cuando fuimos. El museo del Transporte muestra todo tipo de vehículos, reflejo de la historia de la ciudad (en la que trenes y barcos tuvieron gran importancia). Asombrosa reconstrucción de una calle en 1935 por la que te puedes pasear mirando las tiendas, los coches e incluso entrar en algún edificio.
reconstrucción de una calle de 1935 en el museo del Transporte
esoceses jugando junto a la Universidad de Glasgow
Una vez cerrados los museos sólo nos quedaba pasear hasta la universidad. El paseo es muy tranquilo y nos permitió ver un juego que practican en Glasgow. Es una especie de petanca en un césped cuadrado y amplio. Finalmente llegamos a la universidad fundada en 1451. El edificio es de 1870 y de estilo gótico escocés. Destacaron como profesores el economista Adam Smith y el padre de la Revolución Industrial, James Watt.
Se puede visitar el interior, subir a la torre o ir a la Galería de Arte Hunterian (el museo más antiguo de Glasgow y en cuyo interior hay una reconstrucción del piso de Mackintosh). Cuando llegamos todo estaba cerrado.
La verdad es que es un fastidio que los museos cierren en Escocia tan pronto (17 h.). Nos perdimos varios que nos interesaban y que habríamos visitado por la tarde de haber estado abiertos, tanto en Glasgow como en Edimburgo. Pero en nuestra opinión no queremos prolongar una estancia en una ciudad para visitar museos cuando hay por el país otras cosas que merecen la pena mucho más.
Universidad de Glasgow
Museo de la Ciencia y Torre de Glasgow junto al río Clyde
Por último hay otra zona interesante: el Centro de Exhibición y Conferencias así como el Museo de la Ciencia y Torre de Glasgow , todos ellos junto al río Clyde. Son edificios modernos que representan la nueva cara de la ciudad. Junto a éstos hay un barco con 100 años, el Tall Ship , construido en las últimas épocas de los astilleros y que es visitable.

Por último volvimos hacia el lejano centro en metro para tomar unas pintas en un pub típico escocés. Estos lugares de madera vieja son auténticos . Hay que pedir la bebida en la barra y pagar en el momento .

Fijaos en los taxis escoceses, porque nos resultaron muy curiosos. Además muchos llevan publicidad pintada. También llaman la atención los típicos autobuses británicos de dos pisos.

Para la visita de la ciudad calcularía dos días porque uno fue insuficiente debido a que los museos cerraban muy pronto. Pero si planeáis un viaje por toda Escocia y tenéis el plan algo ajustado podéis ver Gaslgow en un día, como hicimos nosotros.

típico autobús rojo británico de dos pisos

Para concluir me gustaría señalar la amabilidad y simpatía de todos los escoceses, no sólo en Glasgow. Da gusto viajar cuando estás rodeado de gente tan atenta. Eso sí, el acento escocés me resultó difícil de entender en muchas ocasiones porque es algo diferente del inglés corriente.

Ésta era la última noche y tuvimos que madrugar mucho para ir a Glasgow Prestwick en un autobús nocturno que sale de la ciudad, y así tomar el primer vuelo de Ryanair (que por supuesto era el más barato).