Se trata de una ciudad muy agradable e ideal para ir de excursión por las Highlands porque además es su capital. También hacia el Este encontramos varios castillos visitables cercanos. Hay una gran cantidad de Bed and Breakfast y reservamos alojamiento por la mañana para esa misma noche.
Inverness no tiene demasiadas cosas para ver, pero invita a pasear y a relajarse tras las visitas del día. Es muy turística y hay numerosos restaurantes.
Destaca la High Street , una calle de tiendas rodeada de las calles y edificios más antiguos (como muchos del XVIII y XIX). Destaca el ayuntamiento , del XIX y estilo gótico. Hay un par de museos de la Highlands. En la ciudad estaba el castillo de MacBeth pero fue sustituido por otro del siglo XIX no muy bonito.
MacBeth (1005-1057) era un noble escocés que asesinó al rey Duncan para vengar que dicho rey matara al primer marido y al padre de su mujer, pero también porque en secreto deseaba ocupar su puesto. Fue monarca durante 17 años hasta que el hijo de Duncan lo mató como venganza.
Es difícil saber si existió de verdad pues se han escrito muchísimas cosas sobre él. Partiendo de las crónicas anteriores, Shakespeare lo inmortalizó en su obra "MacBeth".
El otro lugar de interés son las orillas del río Ness , que divide en dos a la ciudad. Las vistas son encantadoras y hay un puente colgante para cruzar al otro lado. Increíble puesta de sol desde esta zona.
Cenamos comida escocesa y esa noche probaríamos el delicioso haddock. También el pastel de queso nos encantó. Dimos una vuelta nocturna por el río y fuimos a dormir a nuestro B&B.