Aunque ya habíamos llegado a las Highlands, ahora nos adentrábamos en su verdadero corazón. Decidimos ir hacia Strathpeffer a través de estas legendarias tierras a disfrutar de los Highland Games.
También quisimos pasar de camino por Plockton.
Por tanto tomamos una estrecha carretera que nos deparó la primera sorpresa del día. En un cruce de un pequeño pueblo estaban tumbadas por el suelo las típicas vacas melenudas de las highlands.
Después de pasar un rato divertido y sacar varias fotos seguimos conduciendo por la estrecha carretera y nos topamos una nueva vista preciosa cerca ya de Plockton .
Se trata de un pueblo escondido, fuera de las carreteras buenas. Y es normal que se esconda porque conserva un tesoro, un paisaje de ensueño junto a un lago.
Nos dimos un agradable paseo maravillados por el color del agua y el entorno.
Continuamos por un tramo de carretera desierto de coches. Daba la impresión de que no había nadie más en esa región. Menos mal que el coche no se estropeó. La carretera atravesaba bosques cerrados y valles estrechos , y como en todas la Highlands sólo cabía un coche a lo ancho. Finalmente desembocamos en la carretera general, la A890, que cruzaba las Highlands.