Ruta seguida en este Interrail por Alemania, Dinamarca y Suiza
Colonia - Coblenza - Copenhague - Elsinor - Hillerod - Roskilde - Berlín - Potsdam - Crucero Rin - Friburgo - Estrasburgo - Selva Negra - Cataratas del Rin - Schaffhausen - Stein am Rhein - Constanza - Zurich - Basilea - Interlaken - Lucerna - Zermatt - Brig - Berna - Ginebra - Heidelberg - Munich - Dachau - Fussen - Nuremberg - Rotemburgo (ODT) - Wurzburgo - Jungfrau y Lauterbrunnen - Brienz - Ginebra |
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Prescindible |
 Merece la pena |
  Muy recomendable |
   Maravilla |
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Está situada a dos horas en tren desde Interlaken. Es una ciudad con muchísimo encanto. Un río, un lago, puentes maravillosos, murallas, montes imponentes. Os podéis pasear por su centro, subir a las montañas circundantes, hacer un crucero, ir de compras o asistir a la variada oferta cultural. También es un punto de partida para ir a los Alpes puesto que está siutada en el lugar en que éstos nacen.
Imaginaos los precios. Menos mal que estábamos alojados en Interlaken.
La entrada en la historia coincide, como en Zurich o Basilea, con la ruta del San Gotardo, es decir el comercio entre el sur y norte de Europa. Estas ciudades eran el punto de carga y descarga de la ruta.
La ciudad fue vendida en 1291 a los Habsburgo y por tanto perteneció a Austria hasta que se independizó en 1386 tras la batalla de Sempach.
Desde el siglo XVI la industria textil se hace muy importante. Hasta el XVIII se disputa con Zurich y Berna el control político de la Confederación Helvética. De hecho consigue ser la capital. Durante la Reforma se mantuvo como católica y más tarde los Jesuitas se instalan, embelleciendo la ciudad con varias iglesias. Los cantones católicos se aliaron y fueron derrotados por el ejército federal en la guerra del Sonderbund (1847), de manera que Lucerna quedó relegada, Berna se convirtió en la capital política y Zurich en la financiera. Pero la ciudad se mantuvo gracias al turismo. Albergó en sus palacios a los nobles zaristas y a la reina Victoria. |
Lo primero que atrae la vista es el Puente de la Capilla    , el emblema de la ciudad. Fue construido en 1333, está cubierto por un techo de madera y mide casi 300 m. Lamentablemente fue arrasado por un incendio en 1993. Se restauró a toda velocidad y bastante fielmente, aunque para que no se volviese a repetir el desastre se levantaron varios pilares de cemento en vez de madera. Está adornado con más de 100 pinturas colgadas del techo que representan la historia de Lucerna, de la Confederación Helvética, vidas de santos, etc. Realmente son copias de los originales que ardieron en el incendio. |
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En el medio se eleva la torre del Agua que custodia el puente. Es una fortificación defensiva y octogonal que también contiene en su interior la cárcel, la sala de torturas o los archivos.
El conjunto es maravilloso y único en el mundo. Se experimenta una muy grata sensación al cruzarlo o contemplarlo. El puente se ve desde todos los puntos de la ciudad y multitud de cisnes pueblan el río Reuss por los alrededores. |
Además hay otro puente maravilloso, un poco a la sombra del puente de la Capilla y algo más alejado del centro. El Spreuerbrucke   se construyó en 1408 y restauró en el XIX. Fue decorado con cuadros sobre el tema de la Danza Macabra. En la mitad del puente hay una capilla del XVI. |
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Otro punto obligado es la muralla y sus 7 torres   , últimos remanentes de las fortificaciones que rodeaban Lucerna tras 1386 y que coronan el casco antiguo. Hay que subir un poco pero merece la pena. La muralla se puede recorrer por arriba durante algunos tramos y también es posible subir a tres de las torres y contemplar el hermoso panorama   . |
La inmensa iglesia de los Jesuítas  se encuentra a orillas del Reuss y se trata de la primera gran iglesia barroca de Suiza, construida hacia 1666. Destacan sus dos altas torres coronadas por campanarios en forma de bulbo, construidos a finales del XIX.
La Hofkirche   es la iglesia principal de Lucerna. Las torres son góticas y el resto fue reconstruido tran un incendio en 1633 en estilo renacentista. Es el mayor edificio religioso del Renacimiento en Suiza. El interior está muy recargado y decorado, así que si podéis, daos una vuelta. |
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El casco antiguo tiene magníficas casas. Nos detuvimos un momento en la plaza del Mercado del Vino  , corazón de la ciudad vieja durante la época. |
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Seguimos hacia el monumento del León   . Esculpido en 1821 sobre la misma roca, se trata de un enorme león agonizante que protege con su pata la flor de lis francesa. Se talló en memoria de los mercenarios suizos al servicio de Luis XVI que murieron durante la Revolución Francesa. Sus nombres están grabados en la roca. La verdad es que se trata de una obra un tanto triste. |
Junto al león visitamos el panorama Bourbaki  . Con ese extraño nombre se denomina a una cúpula de cristal en la que hay una tela circular de ¡una tonelada! pintada por Edouard Castres ilustrando la retirada hacia la frontera suiza del ejército francés derrotado en Belfort por los prusianos en 1871. Además de la tela encontramos diversos objetos y trajes que tratan de recrear lo más realmente posible esa época y ese episodio de la historia. |
| Una excursión muy frecuentada es la del monte Pilatus, que parece custodiar la ciudad. En Lucerna se puede coger el barco de vapor hasta Alpnachstad, de ahí el tren cremallera de mayor pendiente del mundo (48 %) lleva a la cima. Después se puede bajar en teleférico a Kriens y volver en autobús. Bastante caro y vistas impresionantes. |
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Terminamos con un relajante paseo por el lago Lucerna admirando el paisaje y disfrutando de una pequeña interrupción del mal tiempo generalizado que nos hizo en Suiza.
Con un poco de suerte os encontraréis con un mercadillo que aún animará más vuestra visita.
Por supuesto si hace mucho calor existe la posibilidad de tomar un baño. |
| Hay varios museos que nos puedo describir porque lamentablemente nos faltó tiempo. Para amantes de la prehistoria está el jardín de los Glaciares. También nos pareció interesante el museo de Historia. El que más pena nos dio fue el museo suizo del Transporte, un museo gigantesco con varios edificios que explican de manera muy didáctica todos los medios de transporte: aviones, trenes, coches, aeronáutica....pero teníamos pensado ir a otro parecido en Munich. |
| Si vais a estar más de un día en la ciudad puede que os interese ir a la fábrica de cuernos de los Alpes, a algunos kilómetros del centro. Estos típicos y enormes instrumentos suizos que aparecen en todas las postales son únicamente construidos aquí y son tocados por unos pocos miembros de una sociedad llamada armaillis. Aunque antes de ir a Suiza pensábamos que habría por todas partes, no vimos ninguno y nos apenó no haber comprobado cómo suena uno de ellos en directo. |
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| Con un día os bastaría para ver la ciudad y algún museo, aunque Lucerna invita a quedarse más y disfrutar de las mútliples actividades posibles en los alrededores. |
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